Narrada con suma torpeza, esta cinta es una mala copia de Martin Scorsese y todo lo que una cinta de mafiosos (o de lo que sea) no debe hacer

Calificación: 3.2 de 10

¿A quién no le gustan los mafiosos? Vidas imposibles y ostentosas que nunca viviremos. Martin Scorsese ha hecho obras de arte cinematográficas de todo tipo de criminales y ni hablemos de “El Padrino”. Esto a través de alguna pantalla, claro, en la vida real nadie quiere estar cerca de actos de violencia tan atroces que seguro no se le han ocurrido a ninguna obra de ficción. Pero de todas formas algunos son venerados, como Robin Hoods modernos, ladrón que roba a ladrón, ya sea El Chapo o Pablo Escobar, cuyas figuras han inspirado un montón de películas y series. Entrados en detalle está Jesús Malverde, que alcanzó la cúspide divina.

John Gotti no llegaba a tanto, pero sí era bastante popular con la gente y ya ha tenido un par de encarnaciones audiovisuales. La más reciente es “El Jefe de la Mafia: Gotti” (“Gotti”, a secas, en su nombre original). Es el culto de la mafia en su más incompetente encarnación, una cinta hecha por el simple argumento de ver a gente mala haciendo cosas malas, sin ningún peso, importancia o siquiera algo de coherencia. 

La película es narrada por el fantasma de John Gotti, interpretado por John Travolta con la cabeza cubierta por un distractor trabajo de maquillaje. También es narrada por el Gotti anciano y en prisión hablando con su hijo, que creo que en este punto debería ser adulto pero parece adolescente, tal vez se les fue todo el maquillaje en Travolta. Estos dos narradores saltan sin ningún sentido, ni razón, a lo largo de una historia que también brinca en tiempos de forma abrupta para contarnos cómo Gotti llegó a la cárcel. Supongo que ese es el punto, porque esta serie de eventos ni nos cuenta quién es en su vida privada, cómo escaló al poder y cuál es la razón por la que estamos, de hecho, viendo una película basada en su vida. Véalo así: Gotti es un mafioso genérico, tiene todas las características: es violento, machista, mandón, pero quiere mucho a su familia. Y así va por la vida, le pasan cosas de mafioso genérico, conoce gente que luego muere, etcétera.

Gotti” se hizo famosa por dos cosas. Uno: por tener un 0% en la página Rotten Tomatoes, es decir, que no existe una sola opinión positiva de ningún crítico cinematográfico que la haya visto. La otra es porque, al ver esta escandalosa recepción, “Gotti” hizo una campaña extraña. Manipuló el porcentaje de aprobación del público en la mencionada página, abrió varias cuentas falsas y dio buena calificación a la cinta, de tal suerte que el porcentaje de la crítica fuera contrastante con el otro. Así lanzó unos comerciales que decían cosas como: “la crítica la odió, el público la amó”, “¿a quién le vas a creer?, a ti o a un troll detrás de un teclado”. Supongo que gracias a esta táctica al menos más de una persona la quiso ir a ver por mera curiosidad. De algo sirvió, pero si digo que manipularon Rotten Tomatoes es porque ahora la calificación del público en esa página ya es tan negativa como la otra. Todo esto pone a la cinta muy cerca de ser la peor que se ha visto a la fecha en 2018.

¿Y sí es tan mala como todos dicen? Lo es. Cuando comenzó la experiencia fílmica de esta historia, si se le puede llamar así porque había al menos personas con cámaras que sabían operar de forma competente para captar lo que ocurría frente a ellos, no creí que fuera para tanto. La gente exagera, me dije, John Travolta no es mal actor, seguro al menos es una historia, aunque no muy buena, con cualidades redimibles. Luego pasaron cinco minutos y comprendí todo. El problema con “Gotti” principalmente es que no sé qué rayos intenta hacer. En pocas palabras, la película no sabe contar una historia, tan sencillo como: este es el inicio, luego ocurrió esto y así terminó. Y no me refiero sólo a la narración que va en tres tiempos: el del fantasma de Gotti, el de el personaje en prisión y la trama lineal, la cual se adelanta como loca, como si alguien presionara un botón y dijera “esto no es interesante”. Quiero decir que lo que ocurre en pantalla son cosas sin el mayor peso o importancia. Pongámoslo así: al inicio se muere uno de sus hijos pequeños atropellado y no existe absolutamente nada para hacernos sentir pena o tristeza por dicho evento.

Que un niño muera ya debería ser un acto triste en sí, pero aquí no lo es. De hecho, ninguna muerte y no sólo se trata de personajes mal construidos, sino de algo tan simple como problemas de edición. Dos amigos de Gotti mueren más adelante: al primero lo vemos hablando en un sillón cuando, ¡boom!, de pronto tenemos una toma de su tumba, así, sin previo aviso. El segundo es más o menos igual, el narrador nos lo dice: “ah y en ese entonces mi amigo se murió”. La película nos dice cosas pero no sentimos nada. ¿Por qué? Precisamente porque las dice y no las muestra, no nos enseña por qué importa lo que se presenta ante nosotros. Si no lo dice la voz de algún Gotti explícitamente, hay escenas de noticieros de la vida real que irrumpen de la nada, sólo porque podían ser usadas. Tan es así que hay personajes importantes que apenas y vemos. Por ejemplo, hay un jefe que a Gotti no le cae bien y creo que sólo aparece en una toma desde lejos, mientras el narrador nos dice “no me cae bien”.

Fotos: Especial

¿Por qué se hizo esta película? Mi respuesta es que se quería hacer un homenaje” a Scorsese. Algún crítico dijo que es como si alguien hubiera estudiado todas las películas de este director, pero aprendido todo mal. La cinta se presenta de la siguiente forma: Gotti es un mafioso, era muy malo y era genial. El personaje es un estereotipo, recortado y pegado en una trama de crimen y muerte tan simple que se vuelve estúpida. Parece parodia. Lo peor del asunto es que la historia de Gotti podría ser buena. Travolta, si bien aquí no sobresale, está comprometido y bajo otra dirección pudo haber hecho un buen trabajo. Hay una razón por la que los mafiosos son fascinantes, personajes complejos y contradictorios y Gotti bien podría protagonizar un buen filme. Las escenas reales que vemos lo dejan claro, hay una historia. El punto aquí es tan sencillo como que no se supo contar bien. No hay ni una pizca de complejidad, creo que ni de competencia. Es un pedazo de producción inservible, que ni emociona ni dice nada.

EL DATO

Director: Kevin Connolly
Elenco: John Travolta, Kelly Preston, Pruitt Taylor Vince, Spencer Lofranco, William DeMeo, Victor Gojcaj, Stacy Keach.
Género: Drama
Clasificación: B15
Duración: 110 minutos