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La Secretaría de Hacienda ajustará el estímulo a la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios que aplica al diésel en todo el país a partir de este sábado 8 de diciembre

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público informó que, de la semana del 8 al 14 de diciembre, el estímulo fiscal que da en los precios de los combustibles sólo se mantendrá en el diésel, por lo que los consumidores de Magna y Premium deberán pagar el impuesto completo.

Es decir, por cada litro de gasolina que se consuma de diésel, los usuarios pagarán un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 4.512 pesos, pues el estímulo fiscal, sólo será de 0.528 pesos.

Por la Magna, el combustible que más se consume en el país, se pagará un impuesto de 4.590 pesos por cada litro, y por la Premium 3.880 pesos el litro, de acuerdo con la información publicada en el Diario Oficial de la Federación.

“En línea con la política de mantener los precios de los combustibles constantes en términos reales, en la semana que comienza el 8 de diciembre se ajustará únicamente el estímulo que aplica al diésel en todo el país”, reafirma Hacienda en un comunicado.

 

Explica que los montos de los estímulos se determinan automáticamente de tal manera que amortiguan los movimientos en los precios internacionales de las gasolinas y el diésel, para permitir que los precios en el país evolucionen de manera ordenada.

Refiere que esta medida ayuda a que los precios de los combustibles se mantengan estables, como ocurrió durante el periodo comprendido entre el 1 y el 7 de diciembre ante un ajuste similar, y asegura el cumplimiento de las metas de finanzas públicas para 2018, en tanto se revisa la política general sobre combustibles para 2019.

El estímulo fiscal en los precios de la gasolina se empezó a realizar en el último año de gobierno de Enrique Peña Nieto, con el fin de suavizar los precios ante la volatilidad en los precios internacionales de la gasolina y el tipo de cambio. Dicha medida se realizó para encaminar a la liberación completa de los precios de los combustibles como se estableció en la reforma energética. La idea es que los precios fluctuaran con base a la oferta y demanda del mercado.