Las organizaciones civiles se reunieron hoy en la cuarta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas. Foto Fernando Camacho/La Jornada
Así lo advirtieron los integrantes de las organizaciones civiles que participarán en la cuarta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, quienes señalaron también que el proyecto de la Guardia Nacional (GN) implica continuar e incluso profundizar la militarización de la seguridad pública

Ciudad de México. La inestabilidad e incertidumbre que hoy enfrenta la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP), debido a la falta de titular, personal y presupuesto, es una muestra de que en el actual gobierno se seguirá con la misma política de “simulación” que hubo en administraciones anteriores en el tema de la desaparición.

Así lo advirtieron los integrantes de las organizaciones civiles que participarán en la cuarta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, quienes señalaron también que el proyecto de la Guardia Nacional (GN) implica continuar e incluso profundizar la militarización de la seguridad pública, que ya ha generado múltiples violaciones de derechos humanos.

“La CNBP hoy no tiene comisionado, y más allá de ese tema, lo que se vislumbra en este nuevo gobierno es la misma práctica que se venía realizando en los anteriores, con una simulación” en el tema de la búsqueda de las víctimas de desaparición, acusó Juan Carlos Trujillo, del colectivo Familiares en Búsqueda “María Herrera”.

El activista incluso denunció que existe una “campaña política” impulsada desde la Secretaría de Gobernación para imponer al siguiente titular de la CNBP.

“Queremos un proceso transparente (en la designación del próximo director de la Comisión), que no haya compadrazgos y que se revisen los perfiles de estas candidaturas”, señaló Trujillo, quien lamentó que la incertidumbre en cuanto al presupuesto de la CNBP demuestra que ese organismo nunca se consolidó como una instancia de carácter nacional.

Con respecto al tema de la GN, la luchadora social María Herrera —quien tiene cuatro hijos desaparecidos— alertó que el nuevo gobierno está imponiendo un modelo que continúa la militarización de la seguridad pública, haciendo caso omiso de las advertencias de expertos y organizaciones de familiares de víctimas.

Tita Radilla, hija del activista Rosendo Radilla —cuya desaparición en 1974 ameritó una sentencia contra el Estado mexicano por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos—, coincidió en lamentar el surgimiento de la GN, apoyado por los mismos partidos políticos que antes se opusieron a la Ley de Seguridad Interior.

En conferencia de prensa, las organizaciones civiles anunciaron que la cuarta Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas iniciará este 18 de enero en Huitzuco, Chilpancingo, Iguala, Cocula y Taxco, en el estado de Guerrero, y concluirá el 1 de febrero.

Los colectivos, que forman parte de la Red de Enlaces Nacionales, conjuntarán a más de 200 familiares y voluntarios para buscar a víctimas de desaparición en fosas clandestinas que puedan estar en las mencionadas regiones.