Competencia. La plataforma sirve para ofrecer y rentar cuartos y casas, pero sin regulaciones como las que tienen los hoteles. Foto: Especial
Buscan llevar al Congreso local una iniciativa pues no pagan impuestos

Por ser considerada una competencia desleal, en Coahuila buscará regularse la operación de los establecimientos en la plataforma Airbnb, donde particulares rentan sus propiedades y ofrecen servicio de alojamiento sin pagar impuestos. En el estado hay aproximadamente 900 opciones de hospedaje bajo ese esquema.

Héctor Horacio Dávila Rodríguez, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles en Coahuila, dio a conocer que aunque la regulación del servicio de alojamiento compete a la federación, se buscará tener un acercamiento inicial con diputados locales para empezar a gestionar la operación de los establecimientos inscritos en la plataforma Airbnb.

“Estamos teniendo problemas con Airbnb”, dijo, “ellos deberían de estar bajo una reglamentación, tienen que pagar impuestos, revisar que tengan seguridad, higiene y los protocolos de protección civil para poder salir, todo eso. Vamos a ver si se puede adelantar algo a nivel local, tenemos que platicar con nuestro congresista del lado de turismo”, comentó.

De acuerdo con la página de Airbnb, en Coahuila hay alrededor de 900 opciones de alojamiento que son arrendas por particulares. Saltillo y Torreón son los municipios donde más opciones hay, con 228 y 248 respectivamente. Se renta desde una habitación hasta la propiedad completa por el tiempo según la preferencia del interesado.

Dávila Rodríguez dio a conocer que se buscará tener una reunión con el diputado local, Fernando Izaguirre Valdés, quien coordina la Comisión de Desarrollo Económico, Competitividad y Turismo del Congreso del Estado, para revisar el tema y definir la ruta que se va a seguir para pedir oficialmente la regulación de la plataforma de alojamiento privado.

DATOS

La plataforma Airbnb es una app y portal web a través de la cual se ofrecen habitaciones, casas o propiedades en renta entre particulares.

Aunque se cobra una pequeña comisión por su uso, los arrendadores no pagan impuestos como los hoteles y moteles, por lo que los dueños de éstos consideran a Airbnb una competencia desleal.