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Para llegar a Trappist-1 tardaríamos 10 millones de años si viajáramos a la máxima velocidad que alcanzamos en este momento: 3 mil 500 kilómetros por hora (la de un avión supersónico)

Hoy día resulta imposible viajar hasta el sistema de siete planetas rocosos descubierto gracias a un telescopio de la Nasa, pues si bien en medidas astronómicas está muy cerca de la Tierra, 39 años luz, con la tecnología actual el humano tardaría 10 millones de años en llegar a ese punto del universo.

Así lo señalaron investigadoras del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Agregaron que se necesitarán estudios profundos para saber si puede albergar vida como la conocemos.

Un día después de que se anunció el hallazgo de esos cuerpos celestes, que orbitan una pequeña estrella ultrafría, la Trappist-1, Leticia Carigi y Lilén Gómez Maqueo ofrecieron una conferencia de prensa donde la primera señaló que aún no se sabe si los siete planetas tienen agua o atmósfera. Es muy importante resaltar esto desde el principio.

Precisó que para llegar a Trappist-1 tardaríamos 10 millones de años si viajáramos a la máxima velocidad que alcanzamos en este momento: 3 mil 500 kilómetros por hora (la de un avión supersónico).

Inquietud de exploradores

Tras la difusión del hallazgo, se generaron diversas ideas, sobre todo en redes sociales, en el sentido de explorar la posibilidad de vivir en alguno de esos cuerpos. Gómez Maqueo aclaró que no sólo no se puede llegar, sino que se desconoce si hay condiciones para vivir allí.

Este hallazgo es importante porque por primera vez se conoce un sistema planetario con estas características.

Gómez Maqueo explicó que el satélite James Webb Space Telescope, de la NASA, que se planea lanzar en 2018, tendrá instrumentación que permitirá saber si esos cuerpos se parecen a la Tierra. También se observarán con un telescopio de 30 metros que se construirá en Chile en el observatorio Europeo Austral.

Aquí en México desarrollamos uno de un metro (en el Observatorio Astronómico Nacional) para rastrear esos sistemas que están alrededor de las estrellas más frías, como Trappist-1, resaltó.