El Gobierno interino de Mariano Rajoy indultó hoy el Premio Cervantes al dar autorización para descongelar de forma excepcional los fondos destinados a este galardón. Foto: Internet
El prestigioso galardón, que el Gobierno español concede desde 1976, no era el único en el limbo. También los Premios Nacionales de Cultura que se otorgan anualmente, casi una treintena.

El Gobierno interino de Mariano Rajoy indultó hoy el Premio Cervantes al dar autorización para descongelar de forma excepcional los fondos destinados a este galardón, el más importante de las letras en español, en pleno bloqueo político en el país.

La polémica surgió hace unas semanas, cuando se conoció a través de la prensa que la orden dada en julio por el Ministerio de Hacienda para cerrar la puerta a gastos no previstos en los presupuestos del Estado ante las presiones de la Unión Europea (UE) afectaba al Cervantes, dotado con 125,000 euros.

El prestigioso galardón, que el Gobierno español concede desde 1976, no era el único en el limbo. También los Premios Nacionales de Cultura que se otorgan anualmente, casi una treintena.

Hoy, el Consejo de Ministros aprobó un acuerdo por el que autoriza al Ministerio de Cultura a exceptuar de la orden dictada por Hacienda estos galardones y otros de relevancia como el Premio Velázquez, homólogo del Cervantes en el ámbito de las artes plásticas.

El Cervantes, uno de los galardones literarios más prestigiosos del mundo, se falla tradicionalmente a finales de noviembre, por lo que se espera que con el trámite de hoy pueda anunciarse a tiempo.

A lo largo de 40 años, lo recibieron literatos como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa o Ana María Matute. Su entrega, cada 23 de abril, coincide con la fecha de la muerte de Miguel de Cervantes, autor de "El Quijote".

El acuerdo aprobado hoy por el Consejo de Ministros permite otorgar también los 22 Premios Nacionales que quedan pendientes este año, que comenzarán a fallarse, con los de Ensayo y Cómic, la próxima semana.

La polémica sobre la dotación de los galardones se desató en medio de una de las etapas políticas más convulsas de las últimas décadas en España. Inmerso en una contrarreloj, el país tiene plazo hasta el 31 de octubre para formar Gobierno.