El presidente de EU reiteró su propuesta de armar a los profesores tras la matanza de la semana pasada en una secundaria de Florida

WASHINGTON. Donald Trump reiteró este jueves su propuesta de armar a los profesores tras la matanza de la semana pasada en una secundaria de Florida.

Señaló una vez más que estaría limitada a maestros con entrenamiento especial o militar y que resolvería el problema de forma instantánea.

    Quiero que ciertas personas altamente expertas, personas que entienden de armamento tengan un permiso para portar armas ocultas en las escuelas”, comentó el presidente de Estados Unidos, según The New York Times, durante su segunda reunión en la Casa Blanca para discutir cómo responder al ataque armado que mató a 17 personas en la secundaria Marjory Stoneman Douglas.

Los maestros que fueron calificados para manejar un arma, que Trump estimó entre 10 y 40 por ciento, recibirían un bono y agregó que dedicaría dinero federal para entrenarlos.

 

 

    Quiero proteger mis escuelas igual que quiero que mis bancos estén protegidos", expresó el presidente.

    Para un asesino o alguien que quiere serlo, una zona libre de armas es (un sitio donde pueden actuar tan tranquilos) como si fueran a comprar helado", añadió.

Su idea generó una reacción muy dividida en un país en el que ya existen grandes diferencias sobre cómo frenar los ataques masivos y la violencia diaria con armas de fuego.

Trump, un republicano que defiende el derecho a portar armas, se refirió ayer a la posibilidad de armar a los profesores durante una emotiva reunión de una hora con estudiantes que sobrevivieron al ataque en Florida y un padre que perdió a una hija en la matanza.

Por otra parte, hoy se opuso a los simulacros que hacen muchos centros educativos para prepararse para posibles ataques con armas, y dijo que también hay que hablar sobre las imágenes violentas a las que están expuestos los niños en los videojuegos y las películas.


    Los simulacros de preparación ante tiradores activos son algo muy negativo. No me gustan", comentó el magnate en una reunión a la que asistieron varios funcionarios estatales y locales, entre ellos la alcaldesa de Parkland, Florida.

    Preferiría tener una escuela (con seguridad) reforzada. Creo que (los simulacros) son una locura. Creo que es muy duro para los niños", agregó el presidente.

Ejemplificó que no le gustaría tener que decirle a su hijo de 11 años, Barron, que tiene que pasar por un simulacro en la escuela a la que asiste, que está a las afueras de Washington.

También planteó tomar medidas, como un sistema de calificación por edades, para moderar la exposición de niños y adolescentes a la violencia en videojuegos, películas e internet.

    Tenemos que mirar a internet porque están pasándoles muchas cosas malas a los niños jóvenes y las mentes jóvenes que se están formando, y tenemos que hacer algo, quizás, sobre lo que están viendo y cómo lo están viendo. Y también en los videojuegos (...) y si vamos un paso más allá, las películas", indicó.

El presidente, un destacado defensor del poderoso grupo de presión Asociación Nacional del Rifle (NRA), planteó aumentar a los 21 años la edad mínima para comprar un fusil o rifle semiautomático, que bajo la ley federal actualmente es de 18, y esa propuesta se topó con la firme oposición de la NRA.

Preguntado por si está preparado para combatir a la NRA en ese tema, Trump respondió:

    No creo que vaya a ir en su contra. Son buena gente".