El personal realiza trabajos en el lugar con la ayuda de una motobomba para acelerar la extracción de agua | Foto: Aracely Chantaka
El personal realiza trabajos en el lugar con la ayuda de una motobomba para acelerar la extracción de agua

Monterrey, Nuevo León.- Los trabajos para rescatar a la Virgen del lecho del Río Santa Catarina avanzan en Monterrey por lo que se tiene previsto que para el próximo jueves podrían culminarse las labores, según dio a conocer personal de Servicios Públicos de ese ayuntamiento.

La Virgen, que fue colocada para la segunda visita del Papa Juan Pablo II, en mayo de 1990, desapareció debido a los embates del Huracán Alex en el 2010 y reapareció con las torrenciales lluvias de “Hanna”.

La ciudadanía se ha volcado en muestras de devoción hacia la imagen, la cual en realidad siempre estuvo ahí pero estaba enterrada por piedras y agua que fueron removidas por la corriente que se formó en el Río a causa de las precipitaciones del reciente fenómeno meteorológico.

Este lunes, el personal realiza trabajos en el lugar con la ayuda de una motobomba para acelerar la extracción de agua.

Los trabajadores mencionaron que podrían realizar labores por unos tres días más.

“Se está extrayendo el agua y se está cercando con piedras para evitar que se hunda nuevamente en caso de que llueva”, explicó uno de los trabajadores.

En el sitio también se efectúan labores con una retroexcavadora.

PIEDRAS BENDITAS.

En redes sociales, causó asombró que en una página de ventas de Facebook se estén ofertando piedras del lugar en donde yace la imagen de la Virgen, que tiene una altura de unos 12 metros y pesa 10 toneladas.

Las piedras tienen un costo de 200 pesos, de acuerdo con el post.

“Son piedras del río Santa Catarina. Estuvieron junto a la Virgen 10 años cargando su poder”, indica la publicación que ha sido compartido decenas de veces y tiene comentarios de incredulidad.

Algunos cuestionan cómo es que alguien puede estar vendiendo esas piedras y aún algunos más se preguntan sí hay alguien que las compre.

Aracely Chantaka

Columna: Merodeando