Joe Biden iniciará su presidencia de Estados Unidos en medio de una tensión política y militar con Irán. Irán anunció que va reanudar el enriquecimiento de uranio a niveles que fueron proscritos por el acuerdo nuclear del 2015 disuelto durante la presidencia de Donald Trump.

Ante las recientes medidas agresivas de Irán y la política errática del presidente saliente Donald Trump, el gobierno entrante de Joe Biden se enfrenta a una situación incierta en el Golfo Pérsico.

En los últimos días, el gobierno de Trump despachó bombarderos B-52 a la región y anuló la orden para que regresara el portaaviones USS Nimitz. Por su parte, Irán anunció el lunes que reanudaría el enriquecimiento de uranio a niveles proscritos por el acuerdo nuclear del 2015 y además confiscó un buque petrolero surcoreano.

La volátil combinación de hechos amenaza con descarrilar o por lo menos postergar el retorno estadounidense al pacto nuclear, una ambición expresada por Biden.

Aquí un vistazo a los más recientes acontecimientos:

¿CONSTITUYE ESTO UNA ESCALADA DE TENSIONES?

Han aumentado las inquietudes desde hace varias semanas de que Irán podría tomar alguna acción, particularmente al cumplirse el 3 de enero el primer aniversario del asesinato de un general iraní por parte de Estados Unidos. Los militares norteamericanos se encuentran en estado de alerta ante la posibilidad de una represalia, quizás por vía de milicias iraníes en Irak que en el pasado han atacado a instalaciones estadounidenses en ese país.

Si bien ni la actividad nuclear iraní ni la captura del buque surcoreano parecen vinculadas al asesinato del general, ambos pasos agravaron las tensiones en la zona, que desde hace décadas es un polvorín.

¿ES INMINENTE UNA ACCIÓN MILITAR?

Una cuestión que preocupa es la posibilidad de que un accidente o error, o incluso una medida intencional provocadora, detone una guerra.

No hay indicios de que Estados Unidos está planificando un ataque contra Irán, aunque Trump ha advertido que responderá a cualquier medida de Teherán o de sus milicias afines en Irak que resulte en la muerte de un estadounidense. Estados Unidos cuenta con un nutrido arsenal en Medio Oriente que podría emplear en caso del estallido de hostilidades. Pero Trump en el pasado se ha mostrado reacio a involucrarse militarmente en el Medio Oriente.

Lo que preocupa a los militares norteamericanos es la posibilidad de que Irán realice un ataque, ya sea por su cuenta o en Irak y otra zona local, que lleve a Trump a reciprocar y por ende al estallido de una guerra más amplia. Esa es en parte la razón por la que Estados Unidos ha mantenido un portaaviones en la zona casi sin interrupción desde mayo del 2019, cuando la Casa Blanca estimó que era inminente un ataque.

¿POR QUÉ ESTADOS UNIDOS ANULÓ LA ORDEN DE REGRESO PARA EL PORTAAVIONES NIMITZ?

Fue un cambio de parecer sumamente inusual para el secretario de defensa interino Christopher Miller, y pareció contradecir los intentos de Estados Unidos de convencer a Irán que más le valía no atacar a fuerzas estadounidenses en la zona.

El portaaviones, que goza de una enorme escolta naval y aérea, literalmente estaba abandonando la región cuando recibió la orden de regresar.

El regreso del Nimitz era algo que llevaba semanas en preparación, pues el buque ya llevaba tiempo en la zona y se había previsto su retorno para fines del 2020. Su misión fue prorrogada unas cuantas semanas para escoltar el retiro de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, Irak y Somalia. A mediados de diciembre, al aumentar las tensiones con Irán, el Mando Central de Estados Unidos decidió mantener cerca al Nimitz. El 31 de diciembre, Miller anunció que había ordenado regresar al buque pero tres días después anuló su propia orden.

¿PARA QUÉ ENVIAR A LA REGIÓN A BOMBARDEROS B-52?

Los vuelos de estos bombarderos de largo alcance no son comunes, pero en semanas recientes se han vuelto un poco más rutinarios como exhibición de fuerza. Se han realizado tres misiones de B-52s en menos de dos meses, la más reciente el 30 de diciembre.

La idea de estas misiones es demostrar lo rápido que uno de esos aviones puede volar a la zona. Las aeronaves pueden ir equipadas con bombas convencionales o nucleares. El general de la Infantería de Marina Frank McKenzie, máximo comandante de las fuerzas estadounidenses en el Medio Oriente, reiteró ese mensaje esta semana al decir: “No buscamos el conflicto, pero nadie debe subestimar nuestra capacidad de defender a nuestras fuerzas o de actuar decisivamente en caso de ataque”.