La reina Isabel II agradeció el "heroísmo, coraje y sacrificio" de los soldados de las fuerzas aliadas en la II Guerra Mundial durante la conmemoración por el aniversario del desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944.


Alrededor de 300 veteranos de la II Guerra Mundial fueron homenajeados hoy en Portsmouth, al sur de Inglaterra, en el acto de conmemoración del 75 aniversario del desembarco de Normandía, al que asistieron la reina Isabel II y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La ceremonia tuvo lugar en la gran explanada de césped del Southsea Common de Portsmouth, ciudad portuaria que fue uno de los puntos de embarque clave para muchos de los barcos militares de los aliados en la jornada histórica conocida como "Día D".

Durante el evento, también estuvieron presentes la primera ministra británica, Theresa May, el príncipe Carlos y varios jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos, el presidente francés, Emmanuel Macron; la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

Setenta y cinco años después de que las tropas aliadas lucharan codo con codo en la batalla de Normandía (6 junio-25 agosto, 1944) para liberar a los territorios de la Europa occidental ocupados por la Alemania nazi, aquellos soldados que dieron su vida en las playas y confines de la ciudad francesa fueron aclamados en Portsmouth por la valentía y el sacrificio que mostraron entonces.

Todos ellos forman parte de la narrativa universal contemporánea y, si no fuera por su entrega en esta histórica operación militar, el desenlace de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) podría haber sido muy diferente del que se recuerda hoy día.

La reina Isabel II de Inglaterra ofrece un discurso durante la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

Minutos antes de que comenzara la ceremonia, algunos veteranos de guerra británicos, que ahora tienen más de 90 años, compartieron con los medios de comunicación internacionales sus experiencias sobre uno de los mayores conflictos bélicos de la historia.

"Estaba aterrorizado", expresó el casi centenario John Jenkins, un exsargento de pelotón que sirvió con la armada británica Royal Pioneer Corps, el día que desembarcó en la conocida en clave como 'Gold Beach', una de las playas de la Francia ocupada por el ejército de Adolf Hitler.

"Tenía 23 años y, aunque el miedo no lo exteriorizaba, podía sentirlo en mi interior. Pensaba '¿Qué va a pasar ahora?'", contó este excombatiente a pocos metros del Memorial Naval antes de considerar "una buena idea" la celebración de eventos como el presente "para que las jóvenes generaciones sepan lo que ocurrió".

Aunque la tarde del miércoles Jenkins no se subirá al MV Boudicca, el ferry encargado por la Royal British Legion para rememorar 75 años después de aquella travesía rumbo a Normandía, otros veteranos como Arthur Hampson, de 93 años, la misma edad que hoy tiene la reina de Inglaterra, sí volverán a partir desde el mismo puerto que los vio alejarse en junio de 1944.

Este soldado de la Marina Real británica además recalcó: "La gente tiende a referirse a nosotros como héroes, pero yo no lo veo así. Teníamos un trabajo que hacer y queríamos hacerlo tanto como queríamos mantenernos con vida".

Veteranos británicos de la Segunda Guerra Mundial saludan a su llegada a bordo del barco MV Boudicca al Puerto de Poole, Reino Unido. Foto: EFE

En el transcurso de la jornada, la orquesta Tri-Service, dirigida por el Teniente Coronel Kevin Roberts y compuesta por músicos militares, fue la encargada de acompañar una velada llena de recuerdos, reflexiones y testimonios de los supervivientes de aquel desembarco que dejo más de 4,300 víctimas (muertos, heridos y desaparecidos) en el bando aliado.

Bajo una arcada iluminada con las banderas de las quince naciones representadas en el evento, se fueron sucediendo las intervenciones de los líderes del Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Francia; así como las de los veteranos pregrabadas y las de los narradores de algunas cartas que soldados y civiles enviaron en ese momento.

A dos días de dejar su cargo como primera ministra del Reino Unido, la conservadora Theresa May, subió al escenario y leyó la postal que el capitán Norman Skinner, del Cuerpo de Servicio del Ejército Real, llevaba en su bolsillo cuando aterrizó en 'Sword Beach' (Francia) el 6 de junio de 1994.

"Aunque daría cualquier cosa por volver con ustedes -en alusión a su esposa y sus dos hijas-, todavía no quiero retirarme del trabajo que tenemos que hacer aquí", citó May sobre el texto que Skinner escribió a su mujer cuatro días antes de morir.

La primera ministra británica, Theresa May, ofrece un discurso durante la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

Los testimonios recitados, en combinación con los audiovisuales que se proyectaron en la gran pantalla y las representaciones teatrales, sirvieron para recrear en la mente de los asistentes cómo se desarrollaron los preparativos para el mayor despliegue marítimo jamás visto.

La decisión de invadir Normandía fue uno de los proyectos más arriesgados que emprendieron los aliados y, aunque el desembarco estaba programado para el 5 de junio -justo hoy hace 75 años-, la ofensiva militar tuvo que posponerse 24 horas para contar con las mejores condiciones climáticas.

Al final del Día D, los aliados habían establecido un punto de apoyo en Francia y, en once meses, la Alemania nazi fue derrotada, haciendo que la vida y el servicio de los más de 75,000 británicos, canadienses y demás tropas de la Commonwealth, junto a las fuerzas estadounidenses y las de la resistencia francesa merecieran la pena.

El homenaje a todos los hombres y mujeres que hicieron historia hace más de siete décadas durante la Segunda Guerra Mundial culminó con un desfile aéreo de aviones antiguos y nuevos que tiñeron el cielo de los colores azul, blanco y rojo y sirvió además para poner de manifiesto la importancia de las alianzas para asegurar en el presente y en el futuro, la seguridad y libertad que se garantizó en el pasado.

Cazas de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) realizan una exhibición aérea durante la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

La reina Isabel II agradece el "heroísmo" de los aliados de la II Guerra Mundial

 

La reina Isabel II agradeció en Portsmouth (Reino Unido) el "heroísmo, coraje y sacrificio" de los soldados de las fuerzas aliadas en la II Guerra Mundial durante la conmemoración por el aniversario del desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944.

La soberana británica, de 93 años, puso el broche final a un impresionante despliegue de interpretaciones escénicas a cargo de actores, músicos, bailarines, militares, veteranos y políticos.

En su intervención, recordó que cuando asistió al evento de conmemoración del 60 aniversario del desembarco, algunos pensaron entonces que sería "el último" de este tipo.

"Pero la generación de la guerra, mi generación, es resistente, y estoy encantada de estar con vosotros en Portsmouth hoy", señaló.

La monarca afirmó que, "hace 75 años, cientos de miles de jóvenes soldados, marineros y militares aéreos dejaron estas orillas por la causa de la libertad".

Subrayó asimismo que "muchos de ellos nunca regresaron, y el heroísmo, coraje y sacrificio de aquellos que perdieron la vida nunca será olvidado".

La reina británica Isabel II platica con el veterano de la Armada Thomas Cuthbert, de 93 años, en una función durante las conmemoraciones del 75 aniversario del Día D, en Portsmouth, Inglaterra. Foto: AP

"Con humildad y placer, en nombre de todo el país, y de hecho de todo el mundo libre, les digo a todos gracias", concluyó la monarca.

También el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario francés, Emmanuel Macron y la primera ministra británica, Theresa May, subieron al escenario para hacer lecturas de una oración y misivas de la época.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ofrece un discurso durante la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

Trump, que concluye hoy su visita de Estado al Reino Unido, fue el primero de los tres mandatarios en leer un texto, en su caso de una oración escrita por el expresidente norteamericano Franklin Roosevelt.

El presidente Emmanuel Macron se encargó de pronunciar la última carta de un joven militar de la resistencia Henri Fertet, ejecutado con apenas 16 años, a sus padres.

El político galo quiso dar las "gracias con sinceridad" a los aliados en nombre de su país.

"Mis queridos padres, mi carta va a ocasionaros una gran pena, pero en el pasado os he visto tan llenos de coraje que no dudo de que seguiréis siendo valientes, aunque solo sea por amor hacia mí. Voy a morir por mi país. Quiero que Francia sea libre y que los franceses sean felices (...)", leyó Macron.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ofrece un discurso durante la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

Por su parte, May se encargó de la lectura de otra misiva fechada el 3 de junio de 1944, escrita por el capitán Norman Skinner, del Ejército británico, y dirigida a su esposa, Gladys.

La carta aún estaba en su bolsillo cuando el capitán participó en desembarco, un día antes de morir, dejando viuda a su esposa y huérfanas de padre a dos niñas pequeñas.

"Mis pensamientos ahora, en esta adorable tarde de sábado, están con todas vosotras. Te imagino en el jardín, tomando té, mientras Janey y Anne se preparan para irse a dormir. Aunque daría lo que fuera por estar contigo, no he sentido aún ningún deseo de retirarme del trabajo que tenemos que hacer", señala parte del fragmento leído por Theresa May

Desembarco de Normandía, la mayor invasión militar aliada

 

Líderes de todo el mundo se congregan en Portsmouth, sur de Inglaterra, para conmemorar el 75 aniversario del desembarco de Normandía -6 de junio de 1944-, que supuso el principio del fin de la II Guerra Mundial.

Estos son los puntos principales de la histórica operación.

- ¿Qué fue el Día-D?

Fuerzas del Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Francia atacan a las alemanas nazis en la costa del norte de Francia el 6 de junio de 1944, en lo que se considera la mayor operación de la historia militar y que marcó el comienzo de la campaña para liberar a la Europa ocupada por el Ejército de la Alemania nazi.

El llamado Día-D supuso el desembarco de decenas de miles de fuerzas en cinco playas distintas de Normandía. La operación había sido meticulosamente planificada un año antes. La fecha original era el 5 de junio de 1944 pero retrasada 24 horas por el mal tiempo.

El veterano polaco Eugueniusz Jan Nead contempla una réplica de un caza monoplaza británico utilizado por la RAF durante una la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

- ¿Qué ocurrió?

Tropas aerotransportadas llegaron detrás de la línea enemiga mientras miles de barcos partieron para centrarse en el principal ataque, en tanto que los mandos nazis, que sí esperaban la invasión, pensaban que tendría lugar en otra zona de la costa.

Ayudados por el efecto sorpresa dado el secretismo que rodeó la invasión, los aliados atacaron simultáneamente varias playas, pero las fuerzas de EU sufrieron importantes bajas en la de Omaha.

Veteranos de guerra asisten a la ceremonia de conmemoración por el 75º aniversario del desembarco de Normandía en Portsmouth, Reino Unido. Foto: EFE

- ¿Cuántas fuerzas participaron?

Unos 7,000 barcos tomaron parte, encargados de llevar 156,000 hombres y 10,000 vehículos a las cinco playas cuidadosamente seleccionadas de las costas de Normandía.

Los desembarcos, según los historiadores, no hubieran sido posibles sin el apoyo de las fuerzas aérea y naval, aunque en el Día-D unos 4,400 combatientes de las fuerzas aliadas perdieron la vida y unos 9,000 resultaron heridos.

La cifra exacta de las bajas alemanas está estimada entre 4.000 y 9.000 hombres.

El comienzo de la liberación no fue fácil dada la resistencia alemana pero los aliados liberaron París a finales de agosto de 1944. Para entonces, el 10 % de los dos millones de combatientes de las tropas aliadas llegados a Francia habían muerto, estaban heridos o desaparecidos.