El fundador del gigante de las ventas online en China Alibaba, Jack Ma, planea retirarse de la empresa dentro de un año, coincidiendo con su 55 cumpleaños. Foto: EFE
Su marcha será paulatina, porque hasta 2020 seguirá en el consejo de vigilancia de la plataforma de comercio, anunció hoy el multimillonario.

El fundador del gigante de las ventas online en China Alibaba, Jack Ma, planea retirarse de la empresa dentro de un año, coincidiendo con su 55 cumpleaños, y entregar su puesto de presidente ejecutivo a Daniel Zhang.

Su marcha será paulatina, porque hasta 2020 seguirá en el consejo de vigilancia de la plataforma de comercio, anunció hoy el multimillonario, si bien después de esa fecha también continuará teniendo influencia como importante accionista (posee más de un seis por ciento de la firma) y miembro de Alibaba Partnership, un consejo de expertos de la compañía. Zhang es desde hace varios años el responsable del negocio diario como "número dos" de Ma.

En una carta hecha pública hoy, Ma, que fue profesor, señala que quiere volver a la enseñanza. "El mundo es grande y sigo siendo joven, así que quiero probar cosas nuevas, porque quizás sea posible cumplir nuevos sueños", explica, a la vez que subraya que siempre seguirá formando parte de Alibaba.

La firma es la principal plataforma online de China y tiene un valor bursátil de 420,000 millones de dólares.

Ya el fin de semana había habido rumores sobre la renuncia de Ma, pero no estaba claro cuándo abandonaría su puesto.

Ma es el rostro visible e impulsor constante de la mayor plataforma online china. Su renuncia llega en un momento complicado porque el conflicto comercial del país con Estados Unidos genera incertidumbre y porque incluso las tecnológicas están cada vez más en la mira de los inspectores fiscales.

"Los maestros siempre quieren que sus alumnos los superen. Lo más responsable para mí y para la empresa es que personas jóvenes y talentosas asuman el liderazgo", señaló Ma.

Desde que Ma entregó en 2013 la dirección ejecutiva de Alibaba, se había convertido en una especie de embajador de la empresa en el mundo. En el Foro Económico Mundial en Davos se reunió el año pasado con Donald Trump, antes de que lo hiciera el presidente de su país, Xi Jinping. Algunos observadores creen que la partida de Ma de la empresa puede tener que ver con presiones de parte de Pekín.

En esta foto del 25 de junio de 2018, Jack Ma, presidente de Alibaba Group, asiste a la ceremonia de lanzamiento de una solución de envío de cadena de blockchain en Hong Kong. Foto: AP

Su sucesor, Daniel Zhang (46), se sumó a Alibaba en 2007 como jefe de finanzas del mercado online Taobao. Ma lo elogió por su "capacidad analítica sin igual" y su valor para probar modelos de negocio creativos.

Hace dos décadas era imposible prever que Ma iba a crear la mayor empresa con cotización bursátil del país y que se iba a convertir en el hombre más rico de China con una fortuna de más de 40,000 millones de dólares (unos 34,300 millones de euros).

No solamente porque fue rechazado como vendedor por la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken, sino porque tuvo que presentarse varias veces al examen de admisión universitario hasta poder estudiar inglés en su ciudad natal, Hangzhou. No fue hasta 1995 cuando supo lo que era Internet, cuando su trabajo de traductor lo llevó por primera vez a Estados Unidos.

Medio año después ya tenía online su primera web en China, un buscador de empresas nacionales que no tuvo éxito. Fue su segunda idea la que prosperó: con 60,000 dólares que le prestaron sus amigos fundó en 1999 Alibaba en su vivienda. Hoy, la firma tiene 576 millones de usuarios activos en sus plataformas de venta chinas, y tan sólo en el último trimestre se sumaron 24 millones más.

En su carta, Ma da a entender que se dedicará a actividades benéficas. La educación, la protección del medio ambiente y la filantropía son temas que lo ocuparán en el futuro, indica. Eso podría llevarlo a seguir los pasos del fundador de Microsoft, Bill Gates, que gasta gran parte de su fortuna en la lucha contra algunas enfermedades tras su retirada de la empresa de Windows.

* Jack Ma, el loco perseverante que revolucionó la forma de comprar en China

El "loco Jack", así apodaban quienes conocieron en los años noventa a un joven maestro chino llamado Ma Yun que tenía un sueño remoto, conectar a las empresas chinas con el mundo cuando internet todavía no había llegado al (entonces no tan) gigante asiático.

Comenzaban a nacer los primeros negocios de internet cuando un treintañero Ma viajó a Estados Unidos a hacer de traductor y tuvo su primer contacto con la red, aquella herramienta con la que podía encontrarse cualquier cosa de cualquier parte del mundo.

Él probó, como ha contado en numerosas entrevistas, con un término sencillo, "cerveza de China", y no encontró nada. El país más poblado del mundo apenas aparecía en la herramienta llamada a cambiar el planeta.

Ahí, a mediados de los noventa, fue cuando en el cerebro de Ma se plantó la semilla del sueño que ha perseguido con ahínco durante casi dos décadas, hasta convertir al Grupo Alibaba en una de las empresas más exitosas de China y a él mismo en uno de los hombres más ricos, con una fortuna de 36,600 millones de dólares.

Nacido en Hangzhou (Zhejiang), donde actualmente tiene la sede la compañía, el Ma niño tenía tanto empeño por aprender inglés que cada día pedaleaba una hora para ir a un hotel donde había extranjeros, a quienes les hacía recorridos gratis por la ciudad.

Tras cuatro años suspendiendo las pruebas de acceso a la universidad, finalmente logró ingresar en la de Enseñanza de Hangzhou donde se graduó en 1988 como profesor de inglés y comercio internacional. Era la época en la que China comenzaba a abrirse al mundo con las reformas económicas de Deng Xiaoping.

Y fue también en estos años cuando conoció a su esposa, Zhang Ying, con quien se casó y tiene dos hijos, aunque ha llevado siempre su vida privada con discreción.

Ma comenzó a trabajar como profesor y, cuenta, fue rechazado en numerosas empresas, así como en la Harvard Business School, donde le denegaron el acceso en una veintena de ocasiones.

Tras su viaje de treintañero a Estados Unidos regresó a China y creó el primer proyecto piloto de su sueño, ChinaPages.com, un directorio de compañías chinas con el que trató, sin éxito, de convencer al Gobierno de la importancia de estar presente en las redes.

Tras el fracaso de su primer intento, en 1999 lanzaba con la ayuda de 17 amigos Alibaba.com, un mercado global en inglés con el que quería que los pequeños comercios dijeran "ábrete sésamo" al comercio global. La primera sede de la empresa, el salón de su casa.

Pese a que se lograron progresos y recaudaron millones de dólares de inversionistas, en los primeros años Alibaba no generó beneficios. "Never give up" (nunca te rindas), era el lema que Ma siempre llevaba por bandera en los tiempos duros, en aquellos años en los que evitaron la explosión de la "burbuja puntocom”.

El fundador y presidente ejecutivo del Grupo Alibaba, Jack Ma, en la Conferencia Xin Philanthropy de Alibaba 2018 en Hangzhou, China. Foto: AP

Comenzaron a generar beneficios en 2003, el año en el que se creó el portal Taobao, de quien hoy parten la mayoría de sus ingresos.

En 2007 la compañía comenzó a cotizar en Hong Kong y siete años más tarde y ya con numerosas empresas creadas bajo la marca (AliExpress, Alipay, Cainiao, entre otras) protagonizó la mayor salida a bolsa de la historia en Wall Street.

Un año antes, Ma había dejado la dirección ejecutiva de la firma en manos de Daniel Zhang, quien será también su sustituto en la presidencia.

Hoy todo en el gigante asiático habla de los éxitos de Alibaba. Desde la locura del tráfico en las grandes ciudades invadidas por los "kuaidis" (los motoristas que entregan a la velocidad de un rayo millones de paquetes) hasta los códigos QR de Alipay para pagar en cada negocio.

El sueño imposible del "loco Jack" se ha convertido en una realidad hasta el punto de que millones de personas de pueblos remotos, las conocidas como "aldeas Taobao", sobreviven y han logrado salir de la pobreza gracias al comercio electrónico.

En opinión del profesor de Finanzas y Negocios de la NYU Shanghái, Rodrigo Zeidan, la "dimensión humana" que Ma ha proyectado siempre es responsable de que sea una figura tan querida en China.

"Lo más importante que transmite es que uno puede intentar hacer el bien y ganar dinero al mismo tiempo. En un país que se está desarrollando rápido y donde todavía muchas personas luchan por sobrevivir, hay quienes se están enfocando en ganar dinero y la dimensión humana puede dejarse de lado", apuntó a Efe.

A diferencia de los dueños o directivos de otras grandes empresas que "son abiertamente agresivos y desagradables", él proyecta que "es una persona considerada y buena”.

En su carta de despedida de hoy, Ma contó que a sus 54 años se siente todavía joven y tiene "muchos sueños que perseguir", ganas de "probar cosas nuevas" y de volver a sus orígenes, a la educación.

Quizás como profesor de tai chi, otra de las grandes pasiones de su vida, o como ponente, para que China y el mundo comprueben, gracias a sus famosos discursos histriónicos, que hay sueños locos que con perseverancia pueden convertirse en realidad.

* Con información de la Agencia EFE