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La nanofibra de celulosa se obtiene a partir de la corteza fibrosa de árboles, pesa una quinta parte de lo que el acero y tiene una resistencia cinco veces mayor. Recurrir a los árboles enciende una alerta de deforestación, aunque el gobierno japonés asegure un control de la explotación

POR GERARDO GARCÍA PARA MOTORPASIÓN MÉXICO

Cuando se trata de innovación y tecnología, Japón es uno de los países que más desafían nuestra capacidad de asombro. Por aquellos lares ya se habla de fabricar "coches naturales hechos de árboles", con un material llamado nanofibra de celulosa, para superar el reto de la reducción de emisiones.

La idea de hacer coches a partir de un material similar a la madera no es nada descabellada sabiendo que la nanofibra de celulosa (CNF) pesa una quinta parte de lo que el acero y tiene una resistencia cinco veces mayor. Entre sus ventajas se mencionan, además, que la fabricación reduce la huella de CO?, tiene un bajo coeficiente de expansión lineal y es altamente reciclable.

LA NANOFIBRA DE CELULOSA ES CINCO VECES MÁS RESISTENTE QUE EL ACERO Y PESA SÓLO UNA QUINTA PARTE

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La investigación corre a cargo de la Universidad de Kioto, en asociación con otras 22 instituciones y marcas —como Toyota. Han trabajado toda una década en este proyecto, pero todavía se encuentra en una fase muy temprana. Aunque el material resulte ideal para fabricar autos, hay algunos retos por superar.

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Desde el punto de vista económico, la producción y procesamiento de la CNF debe reducir considerablemente su costo. Desde el punto de vista medioambiental, se deben optimizar las fábricas para no incrementar sus emisiones de CO2 al trabajar con este material y, lo más importante, asegurar una explotación controlada.

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La nanofibra de celulosa se obtiene a partir de la corteza fibrosa de árboles. Considerando que el año pasado se fabricaron 9.2 millones de autos en Japón, recurrir a los árboles como reemplazo del acero enciende una alerta de deforestación, aunque el gobierno japonés asegure un control de la explotación.

Las pruebas de viabilidad de este biomaterial continuarán en los próximos años. De ser económica y ambientalmente factible, Japón podría revolucionar la industria con coches ligeros, resistentes y de bajo impacto ambiental.

POR GERARDO GARCÍA PARA MOTORPASIÓN MÉXICO