Ayer, se votó en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la constitucionalidad de la consulta de López Obrador para enjuiciar o no a los ex presidentes. Basado en esta idea que hay que preguntarle al pueblo, si es buena idea o no enjuiciar a los ex presidentes. Ganó la constitucionalidad, es decir, la consulta va en el 2021.

Pero, ¿por qué tanto escándalo?, ¿qué significa para México?, ¿qué significa para las instituciones democráticas?

Básicamente lo que pasa es lo siguiente: no se puede “consultar la Ley”. Sí, así de blanco y negro. Preguntarnos a los ciudadanos si queremos que enjuicien o no a los ex presidentes no es materia de una consulta, es un procedimiento judicial, que como cualquier otro, debe llevarse frente a la autoridad competente, una procuraduría, para que abra el caso y tenga el procedimiento según corresponde la Ley. Tan simple como cuando ocurre cualquier otro delito (robo, secuestro, asesinato, etc.) se lleva la denuncia, con las pruebas y empieza el proceso judicial. Sí, yo también me pregunto por qué no hace eso López Obrador desde la campaña del 2012 que habla del tema.

¿Por qué es tan importante esta consulta para López Obrador?

1.- Le da un pretexto para hacer campaña en el 2021. Esta consulta está planeada pocas semanas después de la elección intermedia de verano del 2021, donde cambiará la Cámara de Diputados y Senadores y 15 gobernadores en México, más alcaldías y diputados locales en algunos estados. Es decir, un poco más de la mitad del país estará eligiendo a nuevos representantes.

2.- Deja sin armas a la oposición. Es decir, cualquier argumento en contra de “enjuiciar por actos de corrupción” es inválido. Y claro, cualquier ciudadano queremos que cualquier servidor público que haya cometido cualquier tipo de acto de corrupción pague por ello. En otras palabras, cualquier otra cosa que se diga al respecto, se verá en términos de comunicación desde la perspectiva de “defender a los corruptos”, aunque en verdad no tenga nada que ver con defender o no a lo corrupción. Debería ser una discusión sobre la legalidad.

¿Quiénes salen perdiendo?

La SCJN es el órgano más importante del Poder Judicial. México es una República, democrática, representativa. Esto quiere decir que los contrapesos entre los Poderes (Ejecutivo, Judicial y Legislativo) son los pilares más importantes. Consultar la aplicación de la Ley es un asunto gravísimo, mucho más allá si se trata de los ex presidentes o no, estamos “consultando” la legalidad de nuestras propias leyes y quitándole valor y autonomía (esto solamente demuestra claramente la presión que puede ejercer López Obrador en la SCJN) al órgano más importante para México en términos de impartición de justicia.

Esto no se trata de una pregunta, o de saber sí queremos o no que enjuicien a Peña Nieto, Calderón, Fox, Salinas o Zedillo. Esto habla de lo frágil que se han vuelto nuestras instituciones.

En un mundo, como el de hoy que vive dentro de una tremenda polarización ideológica (Estados Unidos, España, Inglaterra, Brasil, Colombia, México) nos confirma que no hay democracias sólidas, todas las democracias siempre están en construcción y lo más importante es cuidar la autonomía de las instituciones que ejercen los contrapesos en los diferentes poderes.

Hablemos del tema, tantas veces podamos con toda la gente que podamos, estamos a favor o en contra, no importa si no estamos de acuerdo. La única forma que podamos hacer valer nuestros derechos, es ejerciéndolos. Hoy más que nunca es importante que como ciudadanos no perdamos nuestra capacidad de asombro sobre la vida política de nuestro país.

¿Asumes el reto de ser Ciudadano de Tiempo Completo? Comparte, comenta, abre la conversación. La democracia en México es nuestra, es hora de cuidarla y eso, es un trabajo de tiempo completo como ciudadanos.