Archivo
Ser hombre significa darle un alto valor a la rudeza, a la velocidad y a las conductas agresivas. Y eso es precisamente lo que los está matando.

No sería exagerado decir que la búsqueda del bienestar ha tenido un interés sorprendente en los últimos años. De hecho, los nutriólogos, los entrenadores deportivos, los vendedores de esparcimiento, los expertos en emociones extremas, los gimnastas y los sanadores,  han tenido un creciente número de  clientes. Lo que indica que la gente está cada vez más interesada en todo lo relacionado con vivir la buena vida.

Pero hay un sector de la sociedad —la mitad de ella para ser exactos— que se muestra renuente a adoptar los hábitos que se supone conducen al bienestar. Se trata de los varones.

De hecho, existe el creciente convencimiento de que ese grupo no cuida su cuerpo ni su mente. 

Los varones fuman demasiado,  comen sin cuidarse de lo que ingieren, y no les importa conducir bajos los efectos del alcohol (a veces con resultados lamentables).

Y eso los lleva a una estadística fatal: la tasa de mortalidad de los hombres, es claramente más alta que la de las mujeres.

Una pregunta
¿Cuál es la dinámica que conduce a los hombres a desentenderse de su integridad física y de su salud? Las teorías varían desde un ‘valemadrismo’ freudiano hasta una química cerebral que propicia la autodestrucción.

Sin embargo, la mayoría de los expertos tiende a enfatizar que la biología y las normas sociales son las que llevan al hombre a la muerte prematura.

Las mujeres fueron diseñadas para cuidar de sus cuerpos, debido a que es en ellas donde se gesta la humanidad.

Al contrario de la mujer, el hombre está más en armonía con su fuerza física, ya que él nació para ser cazador o guerrero, que es de donde le viene el instinto de proveer alimento y protección a la familia. Tanto su cuerpo como su cerebro han sido diseñados para ello.

Archivo

Es más, los hombres no ponen atención a los sentimientos ni a las cosas que no se ven, como por ejemplo, al amor y a la prudencia. En otras palabras, si no existe un estímulo claro, externo y visible, el hombre no reacciona. Esa es su forma de ser.

El psicólogo Michael Addis,  profesor de la Universidad Clark, de Worcester, Massachusetts, tiene un punto de vista al respecto…

“Los hombres siempre han sido independientes”, dice Addis. “Y lo son porque si fueran dependientes, a eso se le llamaría ‘debilidad’.

“Si a un hombre no le salen bien las cosas; o si, digamos, se enferma de algo; él, por lo regular se negará a ver a un médico, por una razón de biología simple: eso también sería un signo de debilidad.

“Todo ello es parte de la forma de ser del varón y de lo que los demás esperan de él”— señala Addis.

“Este mensaje de ‘independencia masculina’ incluye darle un alto valor a la rudeza y a las actividades peligrosas. O sea que los hombres ven sus cuerpos como máquinas, no como algo que necesita cuidarse”, dice Addis.

Quite las barreras
Los investigadores han descubierto que los varones llevan la delantera en 12 de las 15 causas de muerte más frecuentes en todo el mundo. De hecho, en todas las sociedades del planeta los hombres mueren antes que las mujeres.

Los hombres de todos los rincones del mundo tienden a verse a sí mismos como el lado fuerte de la especie humana. Ellos crecen con la idea de que deben soportarlo todo ‘como los verdaderos machos’. Y es precisamente ese estoicismo el que contribuye a dañar su salud.

Hay una razón para esa conducta: ellos no hablan acerca de sus problemas. Y aparte, la sociedad parece haber decretado que los hombres no deben reconocer ni mostrar sus debilidades. O sea que un varón, ya se trate de un presidente, un policía o un bombero, tienen que ocultar sus emociones.

Un signo de vulnerabilidad
Según un sondeo realizado recientemente, incluso en los países desarrollados, una cuarta parte de los hombres en edades de 45 a 64 años, nunca consulta a un médico.

Archivo

Y con esa actitud están dejando a un lado desórdenes de salud fáciles de diagnosticar y de tratar, por el simple hecho de que no les interesa ir a un consultorio médico… hasta que su cuerpo entra en algún tipo de crisis.

¿Cómo cambiar esto?
Alterar las actitudes y los estilos de vida de los hombres es difícil, pero no imposible, dice Bill Courtnay, un experto en Salud Masculina.

“El primer paso”, dice Courtnay, “es captar el mensaje de que los hombres no se comportan como las mujeres. Las mujeres adoptan de inmediato cualquier información que se les ofrezca para mejorar su salud, mientras que los hombres no le hacen caso a esos mensajes.

 “Lo que se necesita es convencer a todo el grupo masculino de que cuidar su salud es un acto varonil”, dice Courtnay.

¿Lo entendió, señor todopoderoso que acaba de leer estas humildes palabras? ¿O se quedó dormido antes de finalizar la lectura?

Cómo retrasar el camino a la tumba
Lo que queremos que sepa es que una conducta inteligente podría ayudarlo a vivir más. Para ello sólo se requiere de tres elementos sencillos…

1.Apodérese de un médico
Una tercera parte de los hombres ni siquiera tiene un médico a quién acudir, en muchos casos porque no les gusta cómo los tratan algunos de estos profesionistas. Si este es su caso, busque otro médico que le facilita la comunicación.
El punto es que usted debe comunicarle a su médico lo que siente, y su médico debería ser capaz de ayudarlo a que exprese lo que le agobia.

2. Verifique su salud
Los hombres tienen menos probabilidades de hacerse chequeos regulares que las mujeres. Pero tales chequeos son importantísimos para el varón, especialmente después de los 45 años, ya que ellos son más propensos a enfermedades crónicas mortales que, detectadas a tiempo, son tratables.

3. Obedezca las señales
Los hombres muy a menudo ignoran las señales de que algo anda mal, y posponen la visita al médico hasta que su problema se convierte en una crisis declarada. Y ese no es un proceder sensato. 

El dato
Los varones fuman y beben más que las mujeres y es menos probable que sigan un consejo de salud.

Con información de Men's Health