Foto: Tomada de Internet
Los ataques incontrolados que sufre Arthur Fleck se corresponden con los síntomas de una rara tipología de epilepsia

La risa histérica, descontrolada, compulsiva que le sobreviene al Joker que interpreta magistralmente en el filme Joaquin Phoenix cada vez que se enfrenta a una situación tensa es un síntoma de una rara enfermedad mental que sufren algunas personas. 

La risa suele ser sinónimo de alegría y conlleva innumerables beneficios psíquicos y físicos, pero en el caso del personaje de Arthur Fleck las carcajadas exageradamente histriónicas y perturbadoras le impiden articular palabra y en algunas ocasiones le producen un nudo en la garganta que no deja pasar el aire. En varios momentos de la cinta de Todd Phillips, el personaje de Fleck experimenta uno de esos ataques de risa y, para que la gente de su alrededor comprenda lo que le está pasando, muestra una tarjetita en la que avisa que es algo involuntario, pues padece un trastorno mental.

La epilepsia gelástica es una patología que produce risa descontrolada y excesiva. Esta condición tiene otros nombres, como risus sardonicus o enuresis risosa.

Los síntomas que provoca esta condición son muy diversos. La mayoría de los pacientes experimenta risa, sin alegría, pero otros presentan episodios de euforia o confunden el placer y el dolor.

Durante una entrevista con la revista italiana Il Venerdi, Joaquín Phoenix explicó que la risa del Joker fue uno de los primeros aspectos que preparó para su personaje: “Vi videos de personas que sufrían de risa patológica, un desorden neurológico que hace a los individuos reírse incontrolablemente”, explicó el actor.

La película, que será dirigida y escrita por Todd Phillips, estará separada del universo compartido de DC y se tomará algunas libertades creativas con respecto a los cómics originales.

Ya habíamos visto el maquillaje deslavado del Guasón en algunos pósters, pero el tráiler nos dio la oportunidad de escuchar su risa por primera vez.


Con información de El Universal