La Estación Espacial Internacional y el planeta tierra fueron sede de una partida de ajedrez.
Hace 50 años se realizó un partido similar que terminó en un empate

 La Tierra y el cosmos firmaron hoy tablas, 50 años después de la primera partida de ajedrez entre "terrícolas" e inquilinos de una nave espacial, la Soyuz soviética. La diferencia es que el representante de nuestro planeta fue en esta ocasión un Gran Maestro, el ruso Serguéi Kariakin. Ni con esas.

"Fue una partida muy disputada. Considero que el empate es lo más justo. El cerebro funciona muy bien en el cosmos", admitió Kariakin al final de la histórica partida entre la Tierra y dos miembros de la expedición 63 de la Estación Espacial Internacional (EEI).

El resultado fue el mismo que hace medio siglo, aunque el cosmonauta ruso Anatoli Ivanishin inició el duelo con las blancas con la ayuda de una tableta, según se pudo ver en la retransmisión en directo a través de la red social Vkontakte.

TABLETA ESPACIAL

En ocasiones, la tableta levitante se le escapaba de las manos a Ivanishin, quien también tenía que sostener un micrófono para comunicar a la Tierra sus movimientos.
En cambio, en 1970 los habitantes de la Soyuz-9 jugaron con un tablero especial diseñado por el ingeniero Mijaíl Klevtsov para condiciones de gravedad cero, con muescas y ranuras, ya que no era posible utilizar piezas magnéticas que pudieran perturbar los instrumentos a bordo.
Kariakin, que se encontraba en el Museo de la Cosmonáutica de Moscú y fue proclamado representante de nuestro planeta por el presentador del evento, sí jugó con un tablero tradicional.

Reconoció que estaba más nervioso que cuando se enfrentó el noruego Magnus Carlsen por el título mundial en 2016 y, por las imágenes, se notaba que al maestro de 30 años le pesaba la responsabilidad.

"No me dormí hasta las cuatro de la mañana. Debido a la pandemia he jugado muchas partidas virtualmente sin ver a mis rivales. Pero jugar contra alguien en el espacio es algo totalmente diferente", explicó, al tiempo que reconoció que no conocer nada de los rivales es siempre un hándicap.

AJEDREZ EN INGRAVIDEZ

Mientras se disputaba la partida, la plataforma orbital, en activo desde hace 20 años, surcaba el espacio a unos 420 kilómetros de nuestro planeta.

Kariakin compareció trajeado y de pie frente a una mesa, mientras los cosmonautas -Ivanishin estaba acompañado del también ruso Iván Vágner- levitaban en camiseta bajo los visibles efectos de la ingravidez de la EEI rodeados de innumerables cables y equipos electrónicos.

A diferencia de hace 50 años, en la que las comunicaciones se efectuaban por radio, en esta ocasión espectadores de todo el mundo pudieron seguir en directo el evento por internet.

Los cosmonautas rusos contaron en todo momento con el apoyo de los astronautas estadounidenses que también habitan la plataforma internacional: Christopher Cassidy (expedición 63), y Robert Behnken y Douglas Hurley, que llegaron la pasada semana a la EEI a bordo del Dragon Endevour, el primer vuelo comercial de la historia.

"Partida muy disputada. No se sabe qué pasará", dijo Kariakin en medio del juego, en el que se utilizó la apertura española.

Llegó un momento que Kariakin tuvo incluso que defenderse como gato panza arriba de las embestidas de su rival, aunque después de una media hora ambos ajedrecistas se acordaron tablas.

"Es un gran honor no perder ante un Gran Maestro", aseguró Ivanishin.

Ante la insistencia del presentador del evento, Kariakin confesó que no se había dejado empatar.

Antes de la partida el excampeón mundial y legendario maestro soviético Anatoli Kárpov destacó que él fue uno de los impulsores de que el ajedrez fuera incluido como obligatorio en el programa de preparación de los cosmonautas y recordó que disputó numerosas partidas con los más famososo astronautas de su tiempo.

Al tiempo, Kariakin aseguró que "de niño" soñó con ser astronauta y que la abuela de su esposa trabajó junto al padre de la cosmonáutica soviética, Serguéi Koroliov.

COSMONAUTAS PIONEROS

La anterior partida la disputaron el 9 de junio de 1970 los astronautas Andrian Nikoláyev (comandante, primer cosmonauta en permanecer más de un día en el espacio) y Vitali Sevastiánov (ingeniero de vuelo) a bordo de la Soyuz-9.

Sus rivales en la Tierra era Viktor Gorbatko (también astronauta) y el general de aviación Nikolái Kamanin, responsable del programa de entrenamiento espacial en la Unión Soviética.

Aquella partida, jugada aprovechando un día libre para la tripulación, duró seis horas, más o menos lo mismo que una caminata espacial, y transcurrió mientras la Soyuz sobrevolaba territorio soviético.

La primera experiencia de ajedrez Tierra-Espacio terminó en tablas y el hecho histórico tuvo tal repercusión en la Unión Soviética que se emitió un sello postal con la efigie de los cosmonautas de la Soyuz.

Estados Unidos también ha llevado a cabo experiencias en ajedrez cosmonáutico. El astronauta Greg Chamitoff fue el primer ajedrecista que disputó simultáneas desde el espacio, contra seis estaciones de control en la Tierra, en agosto de 2008.

Chamitoff, gran aficionado al deporte de las 64 casillas, se llevó consigo un tablero a la Estación Espacial Internacional.