Foto: National Geographic
Este tratamiento superaría incluso a la quimioterapia en accesibilidad y eficiencia

Los pacientes de cáncer cuentan con una nueva estrategia que fusiona la terapia con el diagnóstico para lograr que su supervivencia aumente un 35 por ciento, específicamente en los casos de cáncer de próstata terminal.

De acuerdo con el médico José Luis Carreras, una nueva forma de tratar el cáncer que afecta a los hombres podría volverse una realidad.

La estrategia funciona contra las células de este y otros tipos de tumores, ofreciendo además “resultados espectaculares” en determinados pacientes terminales.

Para el estudio de los efectos del tratamiento, a un paciente de 62 años con cáncer en esta región y una diseminación masiva con metástasis en los huesos se le pidió estar ocho meses bajo observación y, tras esta etapa, resultó limpio. Tres años y medio después mantuvo estos resultados.

¿Qué es la teragnosis?
Es una combinación de las palabras “terapia” y “diagnóstico”. Permite que con una misma molécula se pueda diagnosticar y tratar una enfermedad y ha sido empleada contra el cáncer de tiroides, huesos y próstata.

Para Michael Morris, del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering, en Nueva York, la técnica consiste en utilizar una molécula con alta afinidad por la PSMA, una proteína que suele estar en grandes cantidades en las células cancerígenas.

En el procedimiento, la molécula se une a un elemento químico radiactivo, el galio-86, que brilla en una tomografía por emisión de patrones PET. Después se une al lutecio-177 para emitir una radiación local que mata a las células cancerosas.

Los estudios y el proceso a futuro
Ochocientas treinta personas con cáncer de próstata resistente a la castración y metástasis recibieron este tratamiento y así, con teragnosis, vivieron durante 15.3 meses.

“Hay casos que no responden, pero hay algunos en los que la mejoría es espectacular… Esto no es el futuro, es el presente. Es radioterapia molecular de precisión y personalizada. No es matar moscas a cañonazos, como otras técnicas. Es ir directamente a la célula tumoral, meterle radiación y destruirla in situ sin afectar a los tejidos sanos circundantes”, señaló José Luis Carreras al respecto.

Pese a que la rapidez con que se ha desarrollado esta alternativa no ha sido la más óptima, según los especialistas, un factor a favor de este tratamiento es que es más barato que la quimioterapia y podría sustituirla, logrando así una supervivencia mayor que otras alternativas.

“El éxito de este tratamiento muestra la importancia de investigar alternativas a las terapias tradicionales contra el cáncer”, detalló la oncóloga y presidenta del congreso de ASCO, Lori Pierce