Lilia y Celia trabajaron con el jefe narco durante 8 años, hasta el día de su última recaptura en Los Mochis, donde también ellas fueron aprehendidas
Foto: Tomada de Internet

Sus nombres son Lilia y Celia, de 33 y 40 años, respectivamente. Durante 8 años fueron las cocineras "de confianza" de Joaquín "el Chapo" Guzmán, y con él fueron detenidas el 8 de enero de 2016, cuando las fuerzas federales recapturaron la última vez al líder del Cártel de Sinaloa.

Hoy, las dos mujeres están presas en el penal federal femenil de Coatlán del Río, estado de Morelos, acusadas de delincuencia organizada, portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército y portación de arma sin licencia.

De acuerdo con las autoridades federales, durante el operativo "Cisne Negro" que llevó a la reaprehensión del Chapo en el Fraccionamiento Las Palmas de la ciudad de Los Mochis, en Sinaloa, las dos mujeres estaban en una habitación, con armas largas en su manos y protegidas con chalecos antibalas.

Sus abogados y familiares, sin embargo, aseguran que las autoridades no han presentado pruebas que sostengan las acusaciones en contra de las cocineras del "Chapo" y aun afirman que hay imágenes que demuestran que ellas estaban desarmadas y escondidas en un baño al momento de su detención, en la casa ubicada en el número 1002 de la calle Boulevard Jiquilpán esquina con Río Quelite.

 

De acuerdo con sus declaraciones, Lilia y Celia eran de las personas de mayor confianza del "Chapo y "las que, a través de sus ocupaciones, atendían a los miembros de su organización".

Las autoridades federales incluso presumen que las mujeres lo acompañaron durante el tiempo que estuvo escondido en la sierra de Durango, en un lugar conocido como La Piedrosa, ubicado en el municipio de Tamazula.

Su caso ha llamado de nuevo la atención, debido al juicio en contra de Guzmán Loera en Nueva York, y sus familiares han aprovechado la ocasión para pedir ante los medios mexicanos la liberación de las mujeres.

Originarias del estado de Durango, las cocineras del "Chapo" sólo tienen estudios de primaria y Celia es madre soltera. "Cuando ella lo conoció, la verdad sí le dio mucha alegría, porque todas las personas de los ranchos sabemos que él (el Chapo) ayuda a las personas", declaró Mary Sánchez, hermana de Celia, a un noticiario de Univisión.

"Yo le decía que tenía que buscar otro tipo de trabajo, que tenía su hijo y había otra forma de trabajar, pero igual no hizo caso", agregó.

Celia y Lilia cumplirán tres años de prisión en enero próximo, y sus posibilidades de libertad parecen tan lejanas como la de su antiguo jefe, a quien acompañaron hasta el último día de su fuga.