Asegura. Las inundaciones, como la ocurrida por el paso de la tormenta tropical “Hanna”, no pueden evitarse al 100 por ciento, dijo Laredo.
Héctor Laredo apunta que hay una solución, pero que debe haber cooperación con los constructores

El problema de las inundaciones en Saltillo tiene una solución que debe ir de la mano con la cooperación de los constructores, pero primero con el diseño de un Sistema de Gestión de Aguas Pluviales, para contar con la herramientas a utilizarse en la prevención y mitigación de los efectos, explicó el experto en urbanización Héctor Laredo.

Durante el programa “Conversando” con el periodista Carlos Arredondo, el cual se transmite por redes sociales de VANGUARDIA, Laredo explicó que el problema de las inundaciones se agravará en los próximos 5 y 10 años, cuando las áreas no urbanizadas se conviertan en fraccionamientos.

Las inundaciones, como la ocurrida por el paso de la tormenta tropical “Hanna”, no pueden evitarse al 100 por ciento, pero sí pueden mitigarse, pero cuando se tengan herramientas como el Sistema de Gestión de Aguas Pluviales.

La identificación de los puntos críticos en la ciudad están identificados en el Atlas de Riesgos, explicó Laredo, y también en el Plan Director de Desarrollo no sólo están señaladas las áreas con restricciones de construcción por donde pasan los arroyos y colectores pluviales, sino también las áreas en donde se requieren estudios extraordinarios para permitir desarrollos habitacionales.

SISTEMA DE AGUAS BRONCAS

Explicó que Saltillo debe tener un sistema de encauzamiento de aguas broncas, porque cada vez los efectos de la urbanización, serán más graves, porque habrá más pavimento en la ciudad, más techos de viviendas y menos terreno para infiltrar el agua a los mantos freáticos.

Incluso los planes directores de desarrollo de una ciudad, deben ir modificándose conforme pasan los años y se transforman los usos y costumbres de la sociedad, por eso urgió al Instituto Municipal de Planeación para diseñar estrategias y herramientas que mitiguen el efecto de las lluvias.

El Atlas de Riesgo es sólo un instrumento de diagnóstico, pero si no es complementado por un plan a seguir para prevenir y mitigar los efectos de las inundaciones, entonces el problema seguirá.

Explicó que el sur de Saltillo y el norte de la ciudad tienen una diferencia de 300 metros en declive y el punto más bajo de la ciudad en donde se acumula toda el agua de lluvia que escurre por los arroyos es el área donde está ubicada la empresa General Motors; la ciudad es prácticamente un embudo.

Algunas soluciones aportadas, incluso por los seguidores de VANGUARDIA en redes sociales fueron pozos de absorción, mayores zonas verdes, restablecer las represas de gaviones en la Sierra de Zapalinamé, evitar tirar basura en los arroyos y evitar también que sus cauces sean tapados o desviados.

Édgar González

Periodista con 25 años de trayectoria en las secciones de deportiva, comunidad y política. Especialista en temas electorales, de rendición de cuentas, corrupción, transparencia y política. Abogado con Maestría en Mediación.