El pasado primero de mayo del presente año, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo y demás leyes relacionadas. Dentro de los principales puntos que se modificaron se encuentran la Libertad Sindical y Negociación, así como el nuevo esquema procesal de Justicia Laboral.

A pesar de verse apurada y presionada la reforma por la negociación y ratificación del T-MEC, contiene puntos de especial importancia para el marco jurídico laboral. El hecho de que exista libertad sindical entre otros puntos de control para los sindicatos, permite que un sector bastante importante de nuestro país contenga pesos y contra pesos que no permitan mayor corrupción.

A partir de su entrada en vigor, los Sindicatos deberán adecuar sus estatus para garantizar libertad en la elección de sus directivas, mediante el voto libre, secreto y personal, haciendo democrática la vida de los Sindicatos. Asimismo, los patrones tienen estrictamente prohibido interferir en la decisión de los trabajadores sobre quien les representará en negociaciones colectivas o realizar actos de control sobre el sindicato, esto quiere decir que los “contratos colectivos de protección” pactados entre la empresa y “sindicatos blancos” desaparecerán, o al menos esa es la intención, provocando que los sindicatos tengan un actuar con mayor claridad y transparencia. Otro cambio importante es la prohibición de las cláusulas de exclusión por separación del sindicato, las cuales funcionaban como un candado en el cual si un trabajador no quería estar sindicalizado tampoco tendría la oportunidad de poder trabajar en el sector o industria controlado por el sindicato.

En cuanto al nuevo sistema para la impartición de justicia los conflictos laborales se resolverán ante tribunales del Poder Judicial, las Juntas de Conciliación y Arbitraje desaparecerán y se crean los Tribunales y Centros de Conciliación y Registro Laboral, mismos que cuentan con un plazo de tres y cuatro años respectivamente para entrar en funciones.

Derivado de esta reforma, México cuenta con una gran oportunidad para modernizar y mejorar el sector laboral, es momento de que se creen oportunidades laborales con salarios mejor pagados y mejores condiciones de trabajo, para así terminar con vicios que distorsionaban las relaciones entre los actores de la producción. Se tiene la oportunidad de que exista un sistema efectivo de impartición de justicia y una vida sindical acorde con la intención de conseguir el correcto equilibrio entre los factores de producción.

J. Pablo Vázquez

 

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