Rocha: el principio del fin de Morena (II)

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Opinión
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Más allá del fin de Morena como lo conocemos, Claudia siempre tendrá la salida inédita de aliarse con Estados Unidos y convertirse en la Delcy Rodríguez mexicana

Rubén Rocha y Sinaloa no son un evento aislado respecto al resto de los estados gobernados por Morena. Con excepción de Yucatán y Baja California Sur, existe una relación sistémica entre poder político y poder criminal que nutre el ascenso y permanencia de gobernadores, presidentes municipales y diputados, tanto federales como locales.

Hace días, la Fiscalía General de la República (FGR) “aseguró que el Cártel de Sinaloa financió campañas en al menos ocho municipios de Morelos en 2024 para infiltrar ayuntamientos y obtener protección institucional para cometer extorsión, homicidio, secuestro y narcomenudeo” (El Universal: 20-05-2026).

https://vanguardia.com.mx/opinion/rocha-moya-el-principio-del-fin-i-FM20863116

Los morenistas dirían: “Pero el PRI y el PAN estaban peor”. Mentirán, porque aun cuando en los gobiernos prianistas existía presencia del crimen organizado en las 32 entidades, el vínculo entre ambos no tenía una fusión de supervivencia compartida. Ellos, sin ser probos o inmaculados, no requirieron del poder económico criminal para nacer, subsistir y reproducir un principio unificado de poder político. En cambio, Morena surge y se sostiene de esa simbiosis estructural para edificar el segundo piso de “la transformación” como proyecto único de nación.

La política pública de “abrazos, no balazos”, instaurada por AMLO entre 2018 y 2024, apuntala esa fórmula a la perfección. En 2018, la CIA confirmaba presencia criminal en un 20 por ciento del territorio nacional. En 2021, el US Northern Command estimó que se había extendido al 30 por ciento. Y para 2023-2024, estudios de AC Consultores la ubicaron entre 75 y 81 por ciento.

El informe de AC Consultores de 2024 sostenía que mil 488 de los 2 mil 471 municipios mexicanos registraban presencia de 175 organizaciones criminales, lo que equivale a casi el 60 por ciento del país.

Durante el sexenio de AMLO creció la presencia estructural del crimen en economías y territorios para amarrar una alianza indestructible con Morena, garantizando así el futuro de la 4T.

Tres son sus objetivos: financiar las campañas guindas a gobernadores, presidentes municipales y diputados federales y locales; fortalecer a políticos morenistas involucrados en los acuerdos; y proteger, a través del aparato de Estado, la diversidad de actividades delictivas que nutren las dos primeras metas: extorsión, cobro de piso, desapariciones, narcotráfico, trata de mujeres y niños, tráfico de migrantes y huachicol fiscal.

¿Cuántas de las campañas de gobernadores morenistas no fueron financiadas con recursos del crimen organizado y/o del huachicol fiscal tamaulipeco en 2021 o 2022? Cito cuatro: Marina del Pilar Ávila (Baja California Norte), Evelyn Salgado (Guerrero), Rubén Rocha (Sinaloa) y Américo Villarreal (Tamaulipas), entre otros.

Sin olvidar, claro, las acusaciones que pesan contra AMLO por haber financiado sus tres campañas con dinero del Cártel de Sinaloa (Deutsche Welle: 30-01-2024) (El Mundo: 31-01-2024) (Lampadia: 12-08-2024) (ProPublica: 09-07-2024).

Estos son los argumentos que imposibilitan la aprehensión y extradición de Rocha: si cae él, le seguirán los demás, hasta llegar a AMLO y sus hijos. Con esa debacle, Morena también se derrumbaría.

¿Qué ocurrirá al interior de Morena para evitar su desaparición ante los embates de Trump? Entregar a Washington a los políticos morenistas vinculados al crimen organizado e iniciar una purga que desplace a los indeseables. Esto provocará una lucha entre la fracción “purista”, liderada por el grupo de Claudia –emanado de la “izquierda” del Consejo Estudiantil Universitario (UNAM)–, contra la fracción “pragmática”, guiada por el clan de AMLO –la “izquierda” nacionalista de corte priista, en su peor versión–.

https://vanguardia.com.mx/opinion/policia-bueno-policia-malo-DK20913761

Tres limitantes: primera, el poder real de Morena (gobierno y partido) lo ejerce la fracción de AMLO, no Sheinbaum; segunda, Claudia podría reposicionarse en 2027 con el Congreso y 11 gubernaturas a su favor; empero, su aprobación como gobernante cayó 21 puntos porcentuales en un año (de 80 en 2025 a 59 por ciento en 2026), mientras Morena bajó 14 puntos en el mismo periodo (de 71 en 2025 a 57 por ciento en 2026); y tercera, la megalomanía mesiánica de AMLO, sin escapatoria, optaría por hundir el barco de la 4T por no ser su eterno capitán.

Sin embargo, más allá del fin de Morena como lo conocemos, Claudia siempre tendrá la salida inédita de aliarse con Estados Unidos y convertirse en la Delcy Rodríguez mexicana que, desde una visión descafeinada ideológicamente, administre los intereses de seguridad nacional estadounidense en el país.

Para dejar a la oposición, hoy inexistente, con un merecido palmo de narices.

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