Crosas llegó a jugar con el Barcelona de España y ahora se encuentra desempleado. / Mexsport
Luego de vivir una auténtica telenovela en la Máquina, el español busca a una oportunidad para mostrar su calidad

MÉXICO.- Sin poder conseguir equipo en el Draft, Marc Crosas cambió los amistosos de pretemporada por las “cascaritas” con los amigos para mantenerse activo en espera de una nueva oportunidad.

Su contrato con Cruz Azul terminó oficialmente el 4 de julio. En esos dos años ligado a la Máquina enfrentó una lesión en la rodilla que lo alejó seis meses de las canchas. Pese a que tenía el alta médica fue relegado por Tomás Boy y tuvo que irse a la Liga Adelante de España con el Tenerife antes de volver con Tampico Madero al Ascenso MX.

“El 29 de agosto harán dos años de esa lesión (en los ligamentos de la rodilla derecha), me lesioné jugando para uno de los mejores clubes de México, seis meses después tuve el alta, tuve la suerte de jugar un partido más de Copa y no pude jugar más.

“Es cierto que antes de la lesión había jugado en los siete juegos de Liga, seis de titular y uno entrando de suplente, había tenido mucha participación, me sentía un jugador importante dentro del plantel y sí es cierto que después de la lesión nunca volví a ese lugar que había tenido seis meses antes”.

Sin embargo, a sus 29 años considera que su situación cambió tras aquella lesión. “Me habría encantado poder demostrar que estaba en un gran nivel en Cruz Azul, había trabajado mucho cinco meses y medio para volver a defender esa playera, no se me dio la oportunidad y tuve que buscarme la vida en otro lado, como lo han hecho otros jugadores”, expresó.

Crosas se fue a Tenerife donde la mitad de su salario era pagado por la Máquina, posteriormente regresó a Tampico Madero debido a que Daniel Guzmán le dio toda la confianza para ser parte del plantel que se salvó del descenso.

Sin embargo, desde abril no entrena con un club de manera formal y ahora espera que en el mercado de verano se abra una oportunidad en Europa.

“El ascenso terminó a mediados de abril, son ya prácticamente dos meses y medio los que tengo de inactividad. Es cierto que no he parado en las vacaciones, he estado entrenando, si algo aprendí de la lesión es que tengo que cuidarme más, no tengo que dejar nunca de estar en un buen nivel físico.

“Entonces, he seguido trabajando pero nada como hacer una buena pretemporada en un grupo, hacerlo diariamente y hacerlo en modo competencia”, contó en entrevista.

Gracias a su buena relación con distintos preparadores físicos, estos le mandan planes de entrenamiento que sigue día a día.

“La misma ansia de querer estar en una cancha y tocar balón a veces uno aprovecha las ‘cascaritas’ con los amigos, los torneos de futbol 7, el futbol 11, más allá de hacer un entrenamiento físico en las mañanas, por las noches también es ir a divertirse un poco con los amigos”, comentó.