Cabría esperar que las autoridades federales salieran rápidamente a aclarar el asunto y a dictar las medidas correspondientes.

Las redes sociales “explotaron” ayer tras propagarse fotografías de un par de personas, presuntos cazadores, que posan al lado del cuerpo sin vida de un bisonte americano al que habrían dado muerte en los terrenos del “Rancho Buena Vista”, ubicado en territorio coahuilense.

Las imágenes claramente exhiben el cuerpo del animal en calidad de “trofeo” y la información que el Rancho Buena Vista ofrece en su página web no deja lugar a dudas: se trata de un sitio cinegético en el que además de este gran mamífero se cazan dos especies de venado y jabalí.

Sus propietarios aseguran tener en operación un programa de manejo de fauna desde 1996 el cual implica cobrar un máximo de 10 piezas al año. Al frente del referido programa estaría un “biólogo de vida silvestre y pesca de la Universidad Texas A&M”.

¿Por qué indignó a los usuarios de redes sociales la difusión de las imágenes? Sobre todo porque hace apenas cinco días, la secretaria del Medio Ambiente del Gobierno Federal, María Luisa Albores, publicó en su cuenta de Twitter un par de imágenes con las cuales dio cuenta de que el bisonte americano había vuelto a ser visto en tierras coahuilenses después de más de un siglo de ausencia, gracias a un programa de reinserción de la especie.

La asociación que se realizó de inmediato en las publicaciones digitales fue que tras los esfuerzos para reintroducir la especie ya había quienes estaban matando a los animales mediante la práctica de la cacería. Todo hace indicar que se trata de una asociación incorrecta.

Sin embargo, todo hace indicar también que en Coahuila opera un rancho cinegético que cuenta con autorización para que quien pague la cantidad solicitada, pueda cazar un bisonte. Ese rancho tiene una página web y ofrece servicios a cazadores estadounidenses fundamentalmente.

Lo llamativo del caso es que en página electrónica, la empresa operadora del Rancho asegura estar en aptitud de tramitar, a nombre de sus clientes, “todas las licencias mexicanas de cacería”, así como la documentación necesaria para el transporte de armas.

La pregunta es obvia: ¿existe la posibilidad legal de cazar un bisonte en México? De acuerdo con el “Programa de Acción para la Conservación de la Especie en Riesgo Bisonte”, publicado por la SEMARNAT y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la cacería de este mamífero es ilegal en México.

La polémica no es menor y eso obligó ayer al Gobierno de Coahuila fijar postura al respecto precisando que los permisos de caza son expedidos por el Gobierno Federal, pero también que la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila “no ha recibido ninguna notificación de que se haya otorgado algún permiso de este tipo”.

Cabría esperar que las autoridades federales, quienes tienen la responsabilidad en esta área, salieran rápidamente a aclarar el asunto y, en su caso, a dictar las medidas correspondientes para evitar actos ilegales que, además, se ejecutan en contra de una especie en peligro.