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“Yo lo amaba. Éramos una pareja celosa, pero nos amábamos”, afirmó la acusada ante el tribunal popular que durante esta semana enjuicia el caso en la Audiencia Provincial de Palma, en España

Palma, España.- La joven de 20 años que mató a navajazos a su novio en Eivissa (Ibiza) a principios de 2019 aseguró ayer en el juicio que no tenía intención de acabar con su vida. 

“Yo lo amaba. Éramos una pareja celosa, pero nos amábamos”, afirmó la acusada ante el tribunal popular que durante esta semana enjuicia el caso en la Audiencia Provincial de Palma

En su declaración, Sandra S.F. admitió que tras discutir con la víctima, José Eloy Vicent, de 32 años, bajó a la calle con una navaja y pinchó tres ruedas del coche de él “para que no se marchara”.

La mujer dijo no recordar bien cómo apuñaló al hombre y aseguró que no fue consciente “de que le había hecho daño” hasta que vio que tenía sangre en las manos.

La defensa, la fiscalía y la acusación particular sostienen en líneas generales un mismo relato de lo ocurrido, pero difieren en la intención de la acusada y las penas a imponerle, de hasta 20 años de cárcel. 

Su abogada, en su alegato inicial, habló de un “desgraciado incidente”. “Tuvo la mala fortuna de lesionar a la víctima en una zona que le causó la muerte”, sostuvo la letrada, que negó la intención de matar y aseguró que la joven sufre un trastorno límite de la personalidad por el que le “cuesta controlar los impulsos”. 

Para la fiscalía, la mujer sí pretendía matar a la víctima cuando le asestó los tres navajazos, pero considera que no actuó de forma premeditada ni alevosa. Unos agravantes que sí contempla la abogada de la familia de Vicent, que destacó “la indefensión” del hombre ante un ataque “directo al corazón”.

Los hechos ocurrieron el 29 de enero de 2019 en Cala Codolar, en Sant Josep. La pareja, que llevaba tres meses de relación, convivía en un apartamento. Esa mañana, se enzarzaron en una discusión, al parecer por los celos de ella al descubrir una llamada de una mujer en el teléfono de él. “No me acuerdo de muchas cosas. Está borroso. Yo me acuerdo de que vi dos llamadas perdidas. No recuerdo qué nos dijimos”, contó.

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Tras la riña, la joven admitió que cogió una navaja “para pincharle las ruedas y que no se fuera”. Bajó a la calle y rajó tres neumáticos del vehículo de la víctima. El hombre salió entonces de casa y fue tras ella. “Él se acercó a mí. Yo me iba. Nos cruzamos al lado del coche”, señaló la joven, que no detalló cómo asestó los navajazos a su novio. Según dijo, no fue consciente de lo ocurrido hasta que se marchó y vio que tenía sangre. “No sabía que le había hecho daño. No lo vi caer al suelo, si lo hubiera visto, lo habría socorrido”, contó la procesada, que fue detenida poco después por la Guardia Civil. Según dijo, cuando supo que la víctima había muerto intentó ahorcarse en el calabozo.

A preguntas de su abogada, afirmó que era adicta a la marihuana y el hachís. “Fumábamos todos los días diez porros al día”, dijo. Según su versión, consumía esta droga desde los 12 años y ya de niña estuvo en tratamiento psicológico por problemas de comportamiento. 

La acusación particular reclama para ella 20 años de cárcel por asesinato, la fiscalía reclama 12 años por homicidio y la defensa considera que debe ser condenada por lesiones imprudentes con resultado de muerte. El juicio continúa hoy.