Lo presentaron como parte central del llamado Equipo Científico Gabinete de Salud para enfrentar la pandemia por coronavirus en México. Esta es su segunda pandemia dentro del gobierno, y a diferencia de lo que piensa el presidente Andrés Manuel López Obrador, este funcionario de la 4T considera que el gobierno de Felipe Calderón actuó espectacularmente bien frente a la pandemia que le tocó enfrentar, la de influenza H1N1, al grado que le mereció un reconocimiento de la Organización Mundial de la Salud.

Se trata de Mauricio Hernández Ávila, director de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS, quien ha sido presentado en varias conferencias de prensa como uno de los científicos que asesoran al subsecretario Hugo López-Gatell, y que fue subsecretario de Salud en el sexenio de Calderón. 

Antier lunes, en su cuenta de Twitter, Hernández Ávila escribió un hilo en el que presume que él coordinó y lideró la estrategia de combate a la influenza y que sus resultados merecieron el reconocimiento de la OMS. Esto contradice la versión del gobierno para el que trabaja. No sólo el presidente AMLO ha criticado una y otra vez la gestión de Calderón frente a la influenza (muchas pruebas y cerrar de inmediato el País, que es justo lo contrario a lo planteado ahora), sino que en una entrevista con The Economist, el hoy subsecrtetario López-Gatell acusó al calderonismo de haberse manejado con secrecía cuando enfrentaron la influenza. En ese entonces Hernández era jefe de López-Gatell, los dos siempre han sido cercanos y ahora han caído en franca contradicción:

Mauricio Hernández escribió el lunes en Twitter: “Coordiné una estrategia de respuesta y una red para llevar a cabo miles de pruebas con el apoyo del CDC y Canadá. Mismas que fueron reconocidas por la OMS por su oportunidad y transparencia. El INDRE con el cual México cuenta hoy, es producto de ese esfuerzo, un esfuerzo colectivo que me enorgullece haber liderado cito a Margaret Chan, Directora General de la OMS durante ese periodo, ‘México le dio al mundo una advertencia temprana, y también le dio al mundo un modelo de informes rápidos y transparentes, medidas de control agresivas y un intercambio generoso de datos y muestras’”. 

Esto publicó en respuesta a un artículo de un servidor en The Washington Post en el que “según el recuento de cuatro exservidores públicos que estuvieron en el ‘cuarto de guerra’ para combatir la influenza hace 10 años –sólo uno de ellos sigue en la política–, López-Gatell y Hernández fallaron en las dos tareas que les encomendaron, a juicio del entonces presidente Felipe Calderón y su equipo cercano” y que por eso fueron marginados y dos años después dejaron el gobierno (https://n9.cl/yj28).

Volví a checar con las cuatro fuentes, y las cuatro ratificaron lo dicho: Mauricio Hernández, entonces subsecretario, falló en hacer una base de datos confiable (duplicó muertos y confundió vivos con muertos y viceversa) y falló en crear un laboratorio que realizara miles de pruebas. Esas eran sus dos tareas: la base de datos la terminó haciendo Rafael Giménez y el laboratorio lo terminó montando Ernesto Cordero. 

A partir de los tuits (virulentos) de Hernández, además de las cuatro fuentes consultadas inicialmente, tres funcionarios públicos de primer nivel en ese entonces me ratificaron que, en efecto, el presidente Calderón pidió hacer a un lado a Mauricio Hernández. Las seis fuentes desmintieron categóricamente que Hernández haya coordinado y liderado el combate a la influenza, de lo que se ufana. Los seis piden el anonimato por el clima de persecución que impera en este gobierno, del que ahora Hernández Ávila es encumbrado integrante.

Curioso que el exsubsecretario Mauricio Hernández presuma que gracias a él, hace una década, se hicieron miles de pruebas de influenza: ¿por qué no las hace también ahorita? México es de los países con menos pruebas de coronavirus per cápita en el mundo, y eso que la OMS aconseja hacer el máximo de pruebas posible. Curioso también que niegue rotundamente que haya sido “corrido” (él lo pone entre comillas) cuando el texto jamás dice eso. 

SACIAMORBOS 

Hay denuncias de que, bajo el control de Mauricio Hernández, en el Instituto Nacional de Salud Pública no pudieron publicarse completas las encuestas de obesidad porque les salieron inexactas, a pesar de que cada encuesta costó decenas de millones de pesos, un escándalo de dinero. ¿Se atreverán a investigar estas denuncias o se van directito al cajón Bartlett? 

@CarlosLoret
Carlos Loret de Mola A.
Historias de Reportero