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Tras rendir protesta como presidente ante el Congreso de la Unión, López Obrador reiteró, entre otras cosas, que en tres años estará funcionando la vía férrea el Istmo de Tehuantepec

Desde las 8:00 horas uno a uno llegaron diputados federales, senadores e invitados especiales al Palacio Legislativo de San Lázaro, quienes aprovecharon cualquier oportunidad para tomarse selfies junto a compañeros de bancada bajo la frase: "La Cuarta Transformación".

El día había llegado: Andrés Manuel López Obrador recibiría la banda presidencial después de 12 años de campaña y tres intentos como candidato a la silla del poder Ejecutivo federal.

Ataviado con un traje oscuro, corbata amarilla y camisa blanca, el presidente de la Mesa Directiva de la cámara baja, Porfirio Muñoz Ledo inició la sesión a las 9:07 horas con quórum de 110 senadores y 448 diputados.

Ahí, durante los pronunciamientos de los representantes de cada grupo parlamentario, Muñoz Ledo clamó orden, luego de que Morena se unía en una voz con el conteo de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en tono de protesta.

Pañuelos blancos salieron a relucir en varias ocasiones por integrantes del Grupo Parlamentario de Regeneración Nacional como símbolo de reconciliación ante los brotes de reclamos del PAN, PRI y PRD.

Minutos antes de que Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel ingresaran a la Cámara de Diputados, los priistas protestaron contra Muñoz Ledo por el formato de pronunciamientos.

En punto de las 10:54 horas se decretó un receso para recibir a los dos mandatarios. El saliente Peña Nieto llegó a San Lázaro por primera vez sin el resguardo del extinto Estado Mayor Presidencial, pero escoltados por tres camionetas. A su paso sorteó rechiflas y a algunos manifestante.

Tan pronto se percataron de la presencia de Peña en el salón de plenos, los legisladores del PRI -ahora una bancada de minoría- gritaron ¡bien hecho, señor presidente!, pero los vítores fueron apagados por los de “¡Obrador!, ¡Obrador!”

A pesar de eso, Peña Nieto fue arropado por los tricolores en San Lázaro y logró entregar la banda presidencial sin algún otro contratiempo.

Mientras que López Obrador, portando una traje negro, camisa blanca y corbata guinda ingresó al salón de sesiones en medio de aplausos de todos los grupos parlamentarios en punto de las 11:15 horas, bajo un sonoro "¡Presidente, Presidente!”

Al tabasqueño le tomó seis minutos llegar a la tribuna, desfiló por las curules entre abrazos, fotos y apretones de mano por diputados y senadores de Morena. Desde sus curules los opositores sólo cuchicheaban, como se pudo ver a los senadores, Miguel Ángel Osorio Chong (ex secretario de Gobernación) y Eruviel Ávila (ex gobernador del Estado de México) y la presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu.

Una vez en el Pleno, AMLO emitió el juramento que establece el Artículo 87 de la Constitución al que agregó la frase de "manera democrática" cuando aludió que el cargo lo asume por mandato del pueblo.

"Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido de manera democrática, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande"
Andrés Manuel López Obrador

Después, de las manos de Muñoz Ledo recibió la banda presidencial que segundos antes había sido entregada por Enrique Peña Nieto. Y fue así como el morenista se colocó la banda con ayuda de un cadete del Colegio Militar.

Él, a su vez, agradeció a su antecesor y al jefe de la Cámara de Diputados; volteó y arengo una, dos, tres veces en señal victoria, agradeció a los senadores y diputados de Morena, a su militancia y a sus seguidores, a quienes llamó precursores del cambio.

“¡Sí se pudo!, ¡Sí se pudo!, ¡Sí se pudo!”, coreaba la bancada de Morena al unísono y de pie desde las curules.

En su mensaje apeló al respeto a la investidura del Congreso, a la necesidad de fortalecer la vida institucional de México y al patriotismo de los legisladores para que todo se haga con pleno respeto a la Constitución.

Agradeció a la gestión de Enrique Peña Nieto de no haber intervenido en las pasadas elecciones. "Iniciamos hoy la Cuarta Transformación política de México, hoy no sólo inicia un nuevo gobierno, hoy inicia un cambio de régimen política, a partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada", entripó.

Ante más de mil 500 invitados, entre los que se encontraban presidentes de América Latina, la hija del presidente de Estados Unidos, Ivanka Trump, entre otras personalidades, el nuevo mandatario anunció el inicio, de lo que llama, la  Cuarta Transformación de México.

En las curules, los diputados comenzaron una batalla de acusaciones, pancartas y señalamientos en contra de López Obrador y los ex presidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón.

LOS RECLAMOS

A seis minutos de iniciar el mensaje de Andrés Manuel, panistas levantaron pancartas en protesta por el aumento de los combustibles.

Porfirio Muñoz Ledo llamó nuevamente al orden en diferentes ocasiones; sin embargo, poco les importó a los legisladores, quienes trataron de interrumpir el discurso en más de una ocasión.

En sus carteles se acusaba a López Obrador de no cumplir promesas como bajar la gasolina y elevar la pensión de los adultos mayores. Los reclamos y gritos se intensificaron cuando el oriundo de Macuspana los responsabilizó de ser ellos los artífices de subir el precio de los combustibles.

En respuesta, un grupo de morenistas se apostaron frente a la tribuna y levantaron una manta donde acreditaba a Obrador como nuevo presidente de México.

De forma discreta, mientras los blanquiazules seguían con sus posicionamientos, el senador Emilio Álvarez Icaza protestaba desde su lugar con una pancarta que enmarcaba el texto: “No a la impunidad”

En tanto, en su discurso, López Obrador recordó que en el Istmo de Tehuantepec se promoverá la creación de una vía férrea para un tren de contenedores de carga y se ampliarán los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, para comunicar en menos tiempo a los países de Asia con la costa este de Estados Unidos.

En tres años estará funcionando advirtió: me canso, ganso.

También aseguró que no habrá cacería de brujas a funcionarios de gestiones atrasadas, anuncio que generó la furia de panistas y perredistas que respondieron con más mantas y pancartas.

Ahí se fracturó la Cámara, por un lado, la oposición conformada por PAN, PRD y PRI reprocharon al presidente el perdón y olvido en su propuesta, mientras que del otro lado, la bancada de Morena respondió levantando pañuelos blancos y los ondeaba en círculos.

“Esposas e hijos deberán ser juzgados como cualquier otro ciudadano, pero me comprometo a no perseguir a funcionarios de otras administraciones", soltó.

Pese a los reclamos, el discurso se prolongó por más de 80 minutos, donde agradeció a Peña Nieto por no intervenir en los comicios pasados, se comprometió a respetar el capital de inversionistas extranjeros y nacionales.

En ese momento mantas sobre "No al Pacto de Impunidad" se apostaron frente al presidente tabasqueño, que no mereció ni siquiera la mirada del nuevo titular del Ejecutivo Federal.

Tocó, además, temas como las consultas ciudadanas, fraudes electorales y se comprometió a combatir de manera frontal a la corrupción.

Fiel a su costumbre acusó a la corrupción de gobiernos anteriores y de ser esta la primera causa del deterioro del tejido social y el empobrecimiento de las clases sociales en México.

Pasado el medio día, AMLO cerró su discurso con el compromiso de cumplir sus promesas de campaña, por lo que de esta manera concretó su transición del Poder del Ejecutivo Federal y el inicio de la Cuarta Transformación.

Una vez que cedió la banda presidencial y escuchó el discurso de Andrés Manuel López Obrador, Peña Nieto sin tantos aplausos salió rodeado de su equipo de seguridad y algunos de sus legisladores más cercanos.

En contraste, López Obrador portando la banda presidencial, bajó de la tribuna, posó para fotografías y abandonó San Lázaro por el pasillo principal, junto a su esposa e hijos.

EL GRAN AUSENTE

El Grupo Parlamentario del PAN cumplió con su palabra: arremetió contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aunque éste nunca llegó al recinto legislativo.

Pegaron una manta en una de las paredes del Pleno con la leyenda “Maduro, no eres bienvenido” y se colocaron con una mega lona frente a tribuna en contra de la visita del funcionario.

Del otro lado, Evo Morales fue el mandatario más ovacionado y saludado por los legisladores, quienes en varias ocasiones se dirigieron hacia él para saludarlo, incluso el propio Andrés Manuel lo calificó como un amigo entrañable de años pasados.

Fuente: Publímetro