Un ex compañero de Juan Carlos García durante sus años de estudio en Wharton -la prestigiada escuela de negocios de la Universidad de Pennsylvania- llamó para pedirme que no quite el dedo del renglón, refiriéndose a mi artículo del 1 de diciembre “Los responsables raíz del homicidio de Abril”.

Después de escucharlo le pregunté si podía escribir lo que me dijo y mencionar su nombre; esperaba una respuesta negativa para lo segundo pero me dijo que sí, entonces, se llama Pedro García, trabaja en una prestigiada institución financiera de Des Moines, Iowa, nació en la CDMX y fue compañero de Juan Carlos en algunas materias de la maestría en negocios y administración que cursaron durante casi tres años y medio en Pittsburgh.

Les platico: Pedro me comentó que la noticia del asesinato de Abril Pérez Sagaón le ha dado la vuelta al mundo por varias razones, una, el hecho en sí y la otra, porque su compañero de escuela llegó a ocupar el máximo cargo de Amazon en México, una empresa que se caracteriza por medir muy bien el perfil de sus ejecutivos.

“No me explico como los especialistas de RH y contratación de Amazon no detectaron este tipo de tendencias en alguien que ocupó el puesto más alto de la compañía en México”, indicó.

Cuando cambió de trabajo para irse a otro puesto directivo en una tienda de electrodomésticos, Juan Carlos le preguntó a Pedro si podía ponerlo como referencia.

“Por cierto, de esa empresa a la que se cambió nunca me llamaron pero si lo hubieran hecho, habría dado las buenas referencias que tenía de él… antes de enterarme de todo esto”, comentó.

Pedro me dijo que sin ser un experto, el de su excompañero de estudios es un peligroso caso de doble personalidad, porque en la escuela presumía a su familia y no daba muestra alguna de tener las desviaciones criminales que a todas luces lo llevaron a cometer ese acto contra su esposa.

“A lo mejor me estoy anticipando, porque falta ver lo que sentencian las leyes mexicanas, pero como dice en su artículo: si parece pato, camina como pato y hace cuac cuac, el barbaján ese es un pato”, comentó.

A su juicio, si esto hubiera ocurrido en Estados Unidos, ningún juez se habría prestado a suavizar la tipificación del delito que cometió cuando casi la mata en enero.

“Lo dejaron libre y a los pocos días ordenó el asesinato de su esposa. No le hace que haya sido mi compañero; no le hace que hasta antes de esto haya tenido una buena impresión de él; deseo con todo mi corazón que pague por lo que hizo y le pido a usted que no le baje al tono de su artículo anterior, porque la obligación de la prensa es pugnar porque estas atrocidades no se sigan cometiendo.”

Ni los animales hacen lo que Juan Carlos hizo durante tantos años con su esposa, martirizándola aún frente a sus hijos y hoy, la sociedad mexicana debe ponerse las pilas para que este tema no caiga en el olvido”, sentenció mi nueva fuente de información en Des Moines.

Ahora sí, veamos las novedades del caso, siguiendo la metodología de Jack El Destripador: Parte por parte.

Un juez giró orden de aprehensión contra Juan Carlos García debido a que no se presentó el lunes 9 de éste mes a la audiencia a que fue citado como parte de las investigaciones del homicidio de quien fuera madre de sus hijos.

Un informante que tengo en el Tribunal Superior de Justicia de la CDMX me dijo que alguien de esa misma dependencia le dio el pitazo a Juan Carlos de que en la audiencia de ese lunes le serían modificadas las medidas cautelares marcadas como “esporádicas”, para obligarlo a comparecer más frecuentemente.

El tipo había enviado un escrito a dicho Tribunal alegando que no podría acudir porque estaba siendo víctima de un linchamiento mediático y temía por su vida.

Al no presentarse, el juez Agustín Moreno Gaspar ordenó su aprehensión por lo cual, técnicamente se le tiene como “sustraído de la acción legal”, que traducido al español significa “prófugo de la justicia.”

Fui informado que el ex esposo de Abril contrató a un nuevo equipo de abogados y los nuevos pidieron que se cambiara el lugar al que su cliente tendría que comparecer, porque tenía miedo de que le fueran a hacer algo. Pobrecito.

Por otro lado, la procuradora de la CDMX, Ernestina Godoy, declaró que Juan Carlos no cumplió con su firma periódica y como ni siquiera justificó su ausencia se solicitó la orden de aprehensión.

Ernestina dijo muy claramente: “El señor no se presentó a firmar y todos sabemos qué pasa cuando se incumple con esa formalidad”.

Mi corresponsal en la Judicatura de la CDMX me informó que los jueces Federico Mosco y José Luis Alejandro Díaz, responsables de que se haya puesto en libertad al señalado como autor intelectual de la muerte de su esposa, siguen suspendidos y bajo investigación por agentes de una especie de “Asuntos Internos” de esa dependencia.

Sin embargo, el magistrado Héctor Jiménez López inexplicablemente no ha sido sancionado, a pesar de ser quien ordenó que se modificara la medida cautelar contra el sospechoso para permitirle quedar libre tras varios meses en prisión por haber atacado con un bat de beisbol a Abril mientras ella dormía.

PD Juan Carlos García -presunto homicida intelectual de su esposa Abril- está viviendo desde hace once días en una casa ubicada exactamente donde se juntan las calles de Pomona y 4th en la isla de Coronado, jurisdicción de San Diego, California, por si a alguna autoridad le interesa.

CAJÓN DE SASTRE

“Cumple con tu deber; no dejes que el asesinato de Abril se le olvide a las autoridades, por lo menos que tus lectores sigan presionando y lo mismo debemos hacer todos para que otros casos menos notorios no queden impunes, y lo más importante, hacer fuerza nacional para que se detengan estos agravios de los hombres abusivos y agresivos contra mujeres y niños indefensos”, opina la irreverente de mi Gaby.

placido.garza@gmail.com