Migrantes centroamericanos caminan por una carretera en Escuintla, en el estado de Chiapas, al sur de México, en abril de 2019. Credit Moisés Castillo/Associated Press
El 21 de Mayo, Trump declaró en Twitter que México está equivocado y no hace nada para detener a los migrantes ilegales y que pronto daría una respuesta

Desde hace tiempo el mandatario estadounidense Donald Trump ha amenazado a México con cerrar la frontera y ahora con la imposición de aranceles del 5%, medida que iría en aumento mes con mes.

El 21 de Mayo, Trump declaró en Twitter que México está equivocado y no hace nada para detener a los migrantes ilegales y que pronto daría una respuesta.

Añadiendo que estaba muy decepcionado que México no estaba haciendo virtualmente nada para detener la llegada de migrantes ilegales a su frontera sur.

Bajo ese contexto, el día de hoy, Andrés Manuel López Obrador, presidente de México destacó que su gobierno no responderá de “manera desesperada”, pero sostuvo que un impuesto de ese tipo no conviene a ninguno de los dos países e hizo un llamado a todos los mexicanos a cerrar filas.

Esto luego de que el día de ayer, el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con imponer un arancel de 5 por ciento "a todos los bienes" que ingresan a Estados Unidos desde México hasta frenat la migración ilegal y se aplicará desde el 10 de junio.

 

Posteriormente, López Obrador respondió a Trump con una carta, que hizo pública en redes sociales, y en la que dijo:

"De manera específica, ciudadano Presidente: "le propongo profundizar en el diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio y, por favor, recuerde que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato, sino que actúo por principios: creo en la política que, entre otras cosas, se inventó para evitar la confrontación y la guerra”.

Sin embargo, la pregunta que nos hacemos muchos es ¿Por qué no se ha hecho nada en México por el asunto migratorio? Y aunque no hay una respuesta totalmente satisfactoria, podemos encontrar ciertas pistas que nos ayuden a esclarecer el asunto.

En un artículo publicado por el New York Times, y titulado: AMLO engañó a una multitud de migrantes, el periodista óscar Martínez, hace un análisis sobre la situación migratoria de miles de centroamericanos en México.

Menciona que las promesas del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), a los migrantes centroamericanos se esfumaron. En tan solo tres meses, las posturas del gobierno mexicano han sido tan contradictorias que parecen ordenadas por dos mandatarios diferentes.

El problema del discurso de AMLO a los migrantes es que nunca se sustentó en nada real, como una política pública. Dijo que haría un programa de empleos para migrantes: “El [migrante] que quiera trabajar en nuestro país va a tener apoyo, una visa de trabajo”; que crearía un plan de “ocupación” del sur por parte de los centroamericanos que huyen o migran de su región. Dijo y dijo y nunca hizo, o al menos no hay evidencia de ello. Parece lejana una solución realista al hecho incontrovertible de que miles de centroamericanos quieren llegar a Estados Unidos cada año, y para eso deben recorrer México.

El 17 de enero, más de un mes después de la toma de posesión de AMLO, el gobierno mexicano recibió con una sonrisa a centenares de centroamericanos que llegaron en una nueva caravana al puente fronterizo entre Guatemala y Chiapas, al sur de México. Amables empleados del Instituto Nacional de Migración (INM) los recibieron con la noticia de que solo tenían que registrarse para tener un permiso de estancia de un año, sin ninguna restricción para salir del país. “¡Viva México!”, coreaban algunos centroamericanos en aquel paso que tantas veces sortearon por el río Suchiate, escondiéndose de soldados y agentes migratorios. Aproximadamente mil indocumentados aceptaron su registro y recibieron su permiso.

En su conferencia matutina del 23 de abril, AMLO argumentó que su gobierno intentaba proteger a los centroamericanos y, después de referirse a un pasado confuso, dijo: “En el norte hemos tenido problemas de asesinatos de migrantes en otros tiempos”. No hay nada en la actualidad que haga pensar que en el norte de México ya no mueren migrantes. Las caravanas son una forma masiva de moverse, no la única. Los migrantes solitarios, los pequeños grupos de indocumentados siguen intentando llegar a Estados Unidos.

Añade que mientras el gobierno de López Obrador decía una cosa y hacía otra, las caravanas siguieron llegando a un México que, al menos formalmente, aún no cerraba las puertas. Hasta las imágenes de este abril. Ni planes de trabajo masivo ni visas de tránsito libre: niños jaloneados de los brazos de sus madres. Esa es la última escena que sale de México.

Afirma que AMLO mintió a una multitud de gente: mintió a una caravana de migrantes, a cientos de centroamericanos que atendieron sus palabras y los gestos de su gobierno.

Presionar a los gobiernos centroamericanos para que reconozcan su problema de desplazamiento causado por la violencia generaría más posibilidades de mejorar las vidas de esa gente que cazar caravanas en la carretera. Crear programas serios de trabajo temporal para migrantes es más realista que prometer la construcción de trenes y rutas mayas. Convertir en interlocutores permanentes sobre el tema a los encargados de albergues que habitan el camino desde hace años es más útil que mentir en conferencias de prensa matutinas, concluye Óscar Martínez, periodista de El Faro, periódico salvadoreño.

Miguel Sagnelli

Editor Web de secciones Coahuila, México e Internacional. Egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Con más de 10 años de experiencia en medios de comunicación europeos y nacionales. Tanto en redacción, producción y docencia de los mismos.