Foto: Especial
"México externa su seria preocupación ante el grave quebrantamiento del orden constitucional en Bolivia, un Estado miembro de esta Organización donde ha sucedido un golpe de Estado, que México condena enérgicamente", expone el comunicado de Luz Elena Baños, representante Permanente de México ante la OEA.

Luego de que el estado Mexicano pidió una reunión extraordinaria ante la OEA para tratar el caso de Bolivia, y ésta le fue concedida, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, por medio de su cuenta de twitter, dio a conocer la postura de México ante la situación del pais sudamericano, misma que expuso ante la OEA en Washington este día Luz Elena Baños, representante Permanente de México ante la OEA.

"México externa su seria preocupación ante el grave quebrantamiento del orden constitucional en Bolivia, un Estado miembro de esta  Organización donde ha sucedido un golpe de Estado, que México condena enérgicamente", expone el comunicado.

De igual manera, se subraya que los miembros de la OEA tienen una alta responsabilidad de acompañar a Bolivia en estos momentos de profunda crisis, e indica que se debe hacer "de manera objetiva, responsable y respetuosa de su soberanía y su autodeterminación, sin tentaciones de intervención. Deben quedar atrás los días aciagos y dolorosos donde las fuerzas armadas deponían y sostenían
gobiernos".

"Mi Gobierno expresa su profunda consternación por los  acontecimientos recientes en Bolivia", se puede leer en el comunicado. "Consideramos que las presiones que Evo Morales recibió por parte de las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del país configuran elementos de un escenario de golpe de Estado, lo que México rechaza categóricamente". 

Asimismo, expone que "México reivindica y demanda el respeto del orden constitucional y de la democracia en Bolivia. Recordemos que, de acuerdo a la Carta Democrática Interamericana, la subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad, son fundamentales para la democracia".

Por otra parte, declara que "México deplora los ataques contra las representaciones diplomáticas, en este caso, en Bolivia", y resalta "la inviolabilidad de dichas misiones, conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas".

"Como lo anunció nuestro Canciller, México, de conformidad con su tradición de asilo y no intervención, ha recibido a un grupo de personas del ejecutivo y legislativo de Bolivia en su sede diplomática en La Paz. De igual manera, mi gobierno decidió soberanamente conceder asilo político al ex Presidente Evo
Morales, cuya vida y seguridad se encontraban en riesgo derivado de las manifestaciones de violencia en su contra", expuso la diplomática mexicana.

ASILO A EVO MORALES

El texto expone que han sido primordialmente "razones humanitarias, de acuerdo con el derecho internacional y nuestro propio marco constitucional, conforme lo disponen nuestros ordenamientos internos y nuestros compromisos internacionales. Actuamos en congruencia con nuestra orgullosa tradición diplomática de apoyo y protección a los perseguidos políticos en el mundo".

Y reitera que para México "la prioridad en estos momentos es respetar la voluntad del pueblo boliviano, misma que debe manifestarse y ejercerse por los cauces constitucionales y pacíficos".

Consideramos que las presiones que Evo Morales recibió por parte de las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del país configuran elementos de un escenario de golpe de Estado, lo que México rechaza categóricamente".

De igual forma, las autoridades mexicanas se muestran "sorprendidas" por el hecho de que, frente a los acontecimientos que se precipitaron el domingo 10 de noviembre, y que "sin duda constituyen un quebrantamiento del orden constitucional que sume a Bolivia en la incertidumbre, la Secretaría General de la OEA únicamente haya emitido un breve comunicado el día lunes", y que "el Secretario General, que despliega una constante e inusitada actividad mediática ha permanecido también sorpresivamente callado, con excepción del escueto comunicado del 10 de noviembre, ante el desbordamiento de la violencia y el peligro en el que se encuentra la vida de muchas personas, sin atribularse demasiado, al menos públicamente, para proteger con urgencia la democracia y los derechos humanos. Nos preguntamos, ¿cuáles son sus prioridades, cuáles son sus preocupaciones, cuáles son sus responsabilidades y sus urgencias?"

Y continúa Luz Elena Baños"Nos parece que, frente a sucesos de tal magnitud, los pronunciamientos de esta Organización debieran ser mucho más oportunos y contundentes –-como en efecto lo son cuando se refieren a otras situaciones, por ejemplo, en el caso  del comunicado del 21 de octubre, que sentó un precedente definitorio en las elecciones del 20 de octubre-– y enfocados en la preservación de la paz y la legalidad. Asimismo, reitero lo que ya hemos señalado en ocasiones anteriores, en el sentido de que los pronunciamientos de la Secretaría General no representan la postura de los Estados Miembros, aunque son importantes".

"Permítame al mismo tiempo reconocer el comunicado emitido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el día de ayer, casi la única voz de la organización. 

"México expresa su confianza en la soberanía del pueblo boliviano para constituir un gobierno que sea acorde con su marco constitucional. Hacemos un fuerte llamado a cesar toda forma de violencia y recuperar el diálogo entre los hermanos bolivianos."

Finalmente, el gobierno de México se muestra esperanzado por que el "diálogo político se fortalezca en Bolivia y abra el camino para una transición integral, transparente y constructiva. Que busque conciliar y no separar, que reconozca y preserve los avances sociales alcanzados en este querido país para fortalecer una democracia incluyente y también una democracia sostenible, sobre la base de los logros  alcanzados por los sectores más desprotegidos."