Oscar Albin, presidente de Industria Nacional de Autopartes (INA), señaló que la inversión extranjera directa no volverá a ser como en los últimos 10 años. ESPECIAL
Anticipan que el costo de producción de los vehículos en Norteamérica puede aumentar entre 4 y 7% por cumplimiento de nuevas reglas en el T-MEC

CDMX.- Pese al incremento en los costos de producción que trajo consigo la pandemia de COVID-19, para la industria automotriz en México se anticipan nuevas inversiones como por ejemplo en la ampliación de líneas de producción, en cambios de plataformas a nuevos modelos, pero no en nuevas plantas, anticiparon analistas.

Guido Vildozo, director de previsión de vehículos ligeros de la firma de análisis de información IHS Markit, refirió que los últimos cinco años México fueron atractivos para la inversión automotriz por la calidad de mano de obra y el costo logístico.

En un panorama preCOVID, la industria anticipó que el costo de producción de los vehículos en Norteamérica puede aumentar entre 4 y 7% por el cumplimiento de nuevas reglas de origen previsto en el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), considerando que el precio del consumidor se incrementaría entre 1 y 2%, y el saldo lo tendría que pagar la empresa automotriz o el proveedor.

Sin embargo, la emergencia sanitaria cambió los escenarios y los costos de producción, y es por ello que para la industria automotriz es más probable anticipar inversiones en la ampliación de líneas de producción o en cambios de plataformas que atraer nuevas inversiones.

En entrevista Vildozo explicó que ahora “el costo de manufactura es mucho más alto, pues el covid agrega una salsa especial a todo esto, es el momento en el que ya tienes que balancear si se paga 2.5% de arancel en vez de realizar la inversión. No hay de dónde sacar 400 millones de dólares para hacer una planta de motores o de transmisiones”.

De acuerdo con la consultora Deloitte, ante el paro de China y el resto de los países por el confinamiento se evidenció la dependencia de la industria automotriz hacia los suministros de origen asiático, con lo cual se volvió imperante una mayor diversificación y capacidad de respuesta ante las contingencias.

Ante este escenario, el especialista comentó que las inversiones para niveles de proveedores de segundo nivel llamados Tier 2, proveedores de materias primas, desde un punto de vista de economías de escala es más difícil atraerlas porque hay centros de manufactura como Vietnam, Tailandia y China.

La firma Deloitte destacó que en los últimos dos años el nivel de inversión extranjera directa (IED) en la industria automotriz se ha detenido ligeramente; no obstante, estuvo precedido por un periodo de alta captación entre 2012 y 2017.

Se estima que la IED de la industria automotriz llegó a mil 813 millones de dólares en el segundo trimestre del año, lo que representa un avance de 673 millones de dólares más que en 2019, de acuerdo con la Secretaría de Economía. Con información de Milenio