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Las autoridades sólo toman en cuenta la opinión de “los oligarcas del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y del Consejo Nacional Agropecuario, beneficiarios eternos del poder público, quienes constituyen la columna vertebral de la comisión negociadora de México en el TLCAN”, puntualizó

Ciudad de México. El gobierno federal llegará a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), previstas para iniciar en junio con Estados Unidos y Canadá, “sin ninguna fortaleza económica y carente de una estrategia para defender el interés nacional”, aseguró la organización El Barzón.

Acusó que el Senado de la República sólo es un “convidado de piedra” y criticó que de las consultas sobre la modernización del tratado se ha excluido a pequeños productores y empresarios, así como organizaciones defensoras de los derechos de los consumidores.

Las autoridades sólo toman en cuenta la opinión de “los oligarcas del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y del Consejo Nacional Agropecuario, beneficiarios eternos del poder público, quienes constituyen la columna vertebral de la comisión negociadora de México en el TLCAN”, puntualizó.

El gobierno ni siquiera ha hecho una evaluación sobre los saldos negativos que han dejado 23 años del TLCAN como el hecho de que se incrementó de manera “extrema” la dependencia de México en granos básicos e insumos agrícolas, se duplicó la mano de obra expulsada hacia Estados Unidos al pasar de 6 a 12 millones de connacionales y la economía nacional se estancó pues el promedio de crecimiento anual desde entonces sólo ha sido de 2.5 por ciento.

“Las balandronadas de ‘ojo por ojo’ (lanzadas por funcionarios federales) esconden las indefiniciones gubernamentales”, sostuvo la organización que preside Alfonso Ramírez Cuéllar.

Consideró que al igual que sucedió en 1994 se mantienen en secreto los pormenores de la negociación y todo queda en manos de los organismos empresariales y los secretarios de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray y de Economía, Ildelfonso Guajardo.

En cuanto al saldo que el TLCAN ha dejado en el país, particularmente en el sector agrario, El Barzón detalló que México importa 12 millones de toneladas de maíz por año de los 17 millones de toneladas que se consumen.

En soya se consumen 5 millones pero sólo se producen 2 millones, por lo que más de la mitad se compra del exterior, el 95 por ciento de Estados Unidos.

En trigo panificable se requieren 7 millones de toneladas, pero el país sólo tiene capacidad para producir 1.5 millones y en arroz se consumen 1.2 millones de toneladas pero se producen apenas 250 mil toneladas.

Abundó que entre el 60 y 75 por ciento de los insumos necesarios para la producción de alimentos, como semillas, agroquímicos y fertilizantes, son importados.

Sobre los migrantes, refirió que en 1994 los mexicanos que trabajaban en la agricultura, la industria de la construcción o el sector servicios de Estados Unidos ascendió a 6.5 millones de personas, pero a la fecha son 12 millones.

El Barzón demandó que se integre una Comisión de Negociación Nacional donde se incluyan medianos y pequeños productores y empresarios, así como especialistas con perspectiva diferente a la oficial sobre los tratados de libre comercio.