Fotos: Especial.
El filme dirigido por Marta Ferrer es parte de una ola que busca rescatar esta tradición musical lagunera, cuya lírica refleja lo que implica sobrevivir en el desierto

Cuando la cineasta Marta Ferrer escuchó por primera vez el canto cardenche en un video, la crudeza de su música y sus letras la conmovió al grado de que, desde el cine, quiso conocer más sobre esta tradición y darle difusión fuera de la Comarca Lagunera.

“De una manera visceral y emocional”, como lo describe la propia directora en entrevista, es que nació el documental “A morir a los desiertos”, que se estrenó en 2017 y desde entonces ha circulado entre festivales de cine y premiaciones y ahora llegará a las salas de cine alternativas de México a partir de este 28 de mayo.

“Me conmovió tanto que esa noche, después de ver el video, soñé que tres voces me cantaban al oido, y de hecho eso se convirtió en una escena de la película”, comentó, “y me desperté con la idea de hacer una película”.

Esta tradición que nace en el semidesierto mexicano, en el contexto de las haciendas algodoneras, tiene sus últimos vestigios en esta región coahuilense, donde Ferrer tuvo oportunidad de conocer y dar a conocer a algunos de sus practicantes.

“Lo fascinante de esta tradición radica en la peculiaridad de su interpretación. Un canto a capella desgarrador y bello a la vez. Como si su pausada cadencia dejara al alma agarrar aire para sacar su dolor.  A morir a los desiertos explora el poder de la música para reflejar un contexto social, un pedazo de la historia y el sentir de toda una comunidad. El reflejo del estado del alma de muchas generaciones expresado con fuerza hasta hoy”, explica a través de un comunicado la directora.

El llamado “blues mexicano” es representado en la actualidad solo por este grupo de artistas, que si bien ya están dando a conocer su tradición y hay nuevas generaciones interesadas en perpetuarlo, aún falta mucho por hacer y el documental de Ferrer, como ella misma lo explicó, es solo uno de muchos esfuerzos en ese sentido.

“Así­ como la pelí­cula trata de ser un testimonio de lo que queda de este canto, afortunadamente hay personas que están reinterpretando el canto Cardenche con nuevos lenguajes musicales, manteniendo así, la tradición más viva que nunca. Para mí­ el Canto Cardenche es una tradición muy viva que más que morir se transforma y adapta a medida que el mundo va cambiando”, comentó.

Ahora, el documental que ha sido reconocido en festivales como Los Cabos International Film Festival, Ambulante, Cine Latino Rencontres de Toulouse, Festival Internacional de Cine de Morelia, Festival de Cine Puy Ta Cuxletaltic de Chiapas y una Mención Honorí­fica del Premio José Rovirosa a Mejor Documental Mexicano, se proyectará en diversas salas alternativas a lo largo del país, en ciudad como la Ciudad de México, Guadalajara, San Cristobal de las Casas, Nayarit, Toluca, Mérida y la Cineteca de Nuevo León en Monterrey.

Además de esto, la directora comentó para VANGUARDIA que espera pronto poder tener una serie de proyecciones especiales en Coahuila, de manera que los habitantes del estado puedan conocer más a fondo esta tradición.