Fotos: Vanguardia/Mayra Franco
A punto de cumplir 19 años de su fundación este próximo 25 de noviembre, el director del emblemático recinto cultural y de investigación habló sobre los proyectos que hay sobre la mesa para su continuar su constante crecimiento

Como parte de los festejos por su 19 aniversario, el Museo del Desierto celebró una conferencia impartida por su director, Arturo González, en donde, además de explicar a grandes rasgos la historia de la vida en nuestro planeta y con ello la función del la institución a su cargo, también dio cuenta de los logros de las pasadas dos decadas y los planes para el futuro.

El MUDE es único en su tipo y así lo puntualizaó González, pues de los museos de historia natural que existen en el mundo el emblemático recinto cultural de Saltillo es el único que basa sus exposiciones e investigaciones en un ecosistema: el desierto coahuilense.

Su conferencia dio comienzo con el inicio mismo de las cosas, el Big Bang y con apoyo de esta información, así como de las posteriores eras, el nacimiento de la vida, la extinción de las especies y el desarrollo de las civilizaciones ejemplificó la importancia de la labor que estas exposiciones realizan para el público general y para el propio medio ambiente.

Porque las responsabilidades del museo van más allá que la gestión de sus exhibiciones. La asociación civil se ha encargado de desarrollar algunas de las más importantes investigaciones en la región, como la relacionada con el monstruo de Aramberri, además de que ha logrado posicionar al MUDE como uno de los más importantes del país.

También ha facilitado la interacción con otras instituciones y fomentado el intercambio de exposiciones itinerantes, ha preservado colecciones zoológicas y especies animales en peligro de extinción, como el lobo gris mexicano.

Sin embargo, su trabajo aún no termina. González aseguró que el siguiente paso es la creación de un espacio para la preservación y reproducción de especies de aves como el águila real. Esto seguiría los pasos de Museo Viviente, el cual tomó “casi quince años en ser una realidad, pero esperemos no suceda lo mismo con el aviario”, comentó el director.

Dado que son mínimas las ampliaciones que el edificio puede ahora conseguir, este aviario sería la última de las más grandes modificaciones que tendrán lugar en el inmueble —comentó también que desde su fundación el MUDE ha sido modificado en un 70%—, y se espera que con esto se salven aún más especies animales amenazadas.