A 170 años de la heroica de la defensa del Castillo de Chapultepec, History Channel transmitirá a las 22:00 horas, un capítulo especial donde Paco Taibo II y John Hart, historiadores mexicano y estadounidese respectivamente; Antonio Campuzano Rosales, experto militar y la periodista Sabina Berman, desentrañarán la leyenda de los cadetes del Heroico Colegio Militar.

Es Taibo quien comienza el viaje en el Castillo de Chapultepec, John Hart en Veracruz, Antonio Campuzano en el Museo Nacional de las Intervenciones (exconvento de Santa María de Churubusco), mientras Berman aborda a mexicanos de diferentes edades y clases sociales para preguntarles su visión del momento de la historia del país.

Al final, los cuatro se reúnen en un salón del castillo ambientado como un un cuartel general, desde donde opinan sobre la última batalla del ejército estadounidese y la célebre defensa de los Niños Héroes al Castillo de Chapultepec.

El canal de paga produjo este capítulo con Anima Films; cada una de las escenas son planos-detalles dramáticos, sin diálogos, con sonido exaltado y una estética moderna que a modo de flashback se intercala con el relato de los entrevistados. Los jóvenes actores que encarnan a los cadetes Juan Escutia (Lenny Leiva) y Vicente Suárez (Jorge Pérez Lima), hicieron promocionales del estreno mediante videos en los que se les ve usando un uniforme militar de la época. 

La historia que ha sido cuestionada desde ángulos militares e históricos, ha destado la controversia, mientras algunos defienden el valor de los cadetes, otros se cuestionan su existencia, creen incluso que fue un producto de la visita que hiciera el entonces presidente de Estados  Unidos, Harry Truman al mandatario mexicano, Miguel Alemán Valdés.

Fue en 1947 cuando se cumplían 100 años de la Gesta de Chapultepec cuando Truman visitó el obelisco construido en honor a los Niños Héroes, incluso depositó un arreglo floral que durante la noche fue retirado y dejado en la embajada de Estados Unidos.

La visita que hizo Truman fue considerada una ofensa histórica, apesar de que éste externó su admiración a los jóvenes cadetes. Curiosamente, 21 días después de este suceso, se encontraron restos óseos en las inmediaciones del Castillo de Chapultepec, entre los ahuehuetes del bosque.

La prensa de le época dio seguimiento al hallazgo que fue dirigido por el general Manuel Torrea, quien recibió apoyo del coronel Manuel J. Solís y del exsubdirector del Colegio Militar, Manuel Plata. De acuerdo a los planos y a los testimonios del guardabosque de Chapultepec, los militares declararon a la prensa que lograron encontrar el lugar exacto en donde estaban enterrados los restos de los Niños Héroes.

En la exhumación participaron los zapadores del Ejército Mexicano, algunos miembros de la Defensa Nacional y peritos que certificaron el hallazgo. El presidente Miguel Alemán formó una comisión con miembros de la Sociedad Mexicana de Estadística y Geografía, que se encargó de verificar la autenticidad de los restos óseos.

Luego de la investigación, la comisión emitió su veredicto: los restos hallados entre los llamados “Ahuehetes de Miramón” pertenecían a seis adolescentes, los dientes estaban en perfecto estado, las tibias estaban separadas de las rótulas en virtud de la corta edad que tenían al momento de su muerte, y coincidían con las características de los cadetes del castillo.

El documento fue certificado por los antropólogos Luis Limón Gutiérrez y Felipe Montemayor García y el 13 de septiembre de 1947, a 100 años de la muerte de los cadetes, los jóvenes pasaron a la historia cuando en la Cámara de Diputados se develó la inscripción en letras de oro con la leyenda “A los Niños Héroes de Chapultepec”.

En el año 1947 se mandó construir un segundo monumento para conmemorar el centenario de la lucha, para ello se encargó a Ernesto Tamariz el diseño. 

Fue inaugurado el 27 de septiembre de 1952 por el presidente Miguel Alemán y consiste en un hemiciclo de seis columnas de mármol blanco coronadas con una flama de bronce y debajo de ella, un aguilucho también de bronce. Al centro, una figura de mármol blanco sobre un pedestal que enuncia con letras de bronce: “A los defensores de la patria, 1846 -1847”.

Castillo. Durante la guerra mexicano-estadounidense (1846-1848), el Ejército Norteamericano bombardeó el castillo desde el 12 hasta el 13 de septiembre de 1847, e izó en las murallas su bandera en señal de victoria. / ARCHIVO

A 170 años de la batalla, los sucesos se cuestionan y algunos investigadores e historiadores resaltan que estos hechos tienen una fuerte carga simbólica, que es una mezcla entre lo que pasó entonces y la interpretación que se le dio al hecho después.

Esta noche, el canal de televisión privada History Channel transmitirá un capítulo en el que cuatro expertos, bajo su punto de vista, analizarán la epopeya de los cadetes del Colegio Militar.