El fiscal general de Oklahoma, Mike Hunter, habla durante los alegatos finales en la demanda de opioides contra Johnson & Johnson en Norman, Oklahoma. Foto: AP
Los fiscales del estado sostienen que la compañía y sus filiales crearon una perturbación pública lanzando una campaña de mercadotecnia “ingeniosa, cínica y engañosa” que exageró los beneficios de los opiáceos para tratar dolor crónico y subestimó los riesgos de la adicción.

El gigante de productos de consumo Johnson & Johnson fungió como “cabecilla” en la crisis de opioides en Oklahoma, argumentó el fiscal estatal durante el juicio contra la empresa.

Los fiscales del estado sostienen que la compañía y sus filiales crearon una perturbación pública lanzando una campaña de mercadotecnia “ingeniosa, cínica y engañosa” que exageró los beneficios de los opiáceos para tratar dolor crónico y subestimó los riesgos de la adicción.

Tras los alegatos finales, se tiene previsto que el juez de distrito del condado de Cleveland, Thad Balkman, tome el caso bajo asesoramiento y posteriormente emita un fallo.

El caso en Oklahoma es observado de cerca debido a que es el primero que se lleva a juicio. Podría ayudar a dar forma a negociaciones sobre aproximadamente 1,500 demandas similares presentadas por gobiernos estatales y locales que se han consolidado ante un juez federal de Ohio.

Los abogados de Oklahoma detallaron el plan desarrollado por expertos en Oklahoma para reducir la crisis de opioides que requeriría entre 12,600 millones de dólares para 20 años y 17,500 millones de dólares para 30.

Johnson & Johnson, con sede en Nuevo Brunswick, Nueva Jersey, y sus filiales, incluida Janssen Pharmaceuticals, argumentan que participaron en una industria legal y estrictamente regulada y que sus productos representan una pequeña porción de los opiáceos que se utilizan en Oklahoma. La compañía señaló que el estimado del estado para reducir la crisis está inflado.