La muerte de Murrieta aumenta el número de muertos a medida que se acerca el país a la elección más grande de la historia reciente
Un total de 83 activistas y líderes de partidos han sido asesinados desde el inicio del proceso electoral ocho meses antes

De acuerdo con el diario francés Le Monde, un individuo armado se acercó en silencio a Abel Murrieta, candidato a la alcaldía de Cajeme en el estado de Sonora, matándolo, el jueves 13 de mayo, a plena luz del día, en una transitada calle de ese municipio plagado por el narcotráfico.

Es el trigésimo segundo candidato a las elecciones legislativas y locales del 6 de junio que cae bajo las balas de sus atacantes. En la "tierra de los narcos", los cárteles intentan influir en el voto con sangre.

"No tengo miedo !  Este lema de campaña fue fatal para el Sr. Murrieta. Este abogado de 58 años, ex fiscal de Sonora (2004-2012), prometió enfrentarse a las mafias locales. El candidato del pequeño partido Movimiento Ciudadano (MC, socialdemócrata) recibió diez agujeros de bala, uno de ellos en la cabeza. El agresor también hirió a uno de sus colaboradores antes de huir.

La muerte de Murrieta aumenta el número de muertos a medida que se acerca el país a la elección más grande de la historia reciente. Un total de 83 activistas y líderes de partidos han sido asesinados desde el inicio del proceso electoral ocho meses antes, según la firma de gestión de riesgos Etellekt.

Los mexicanos votarán el 6 de junio para renovar más de 2 mil mandatos, incluidas 15 gobernaciones, 500 diputados federales y oficinas locales en la mayoría de los 2,469 municipios de México.

"El tamaño de la papeleta da miedo a una masacre", preocupa Rubén Salazar, director de Etellekt. Su barómetro de violencia electoral también cuenta 563 ataques contra activistas o líderes políticos entre el 7 de septiembre de 2020 y el 13 de mayo de 2021. “Las organizaciones mafiosas no dudan en eliminar a un candidato que no les conviene para garantizar la impunidad de su tráfico, explica Salazar.