Foto: Vanguardia/Archivo
Impuesta por Mancera, a la dirigente nacional le falta independencia, argumenta

Luego de 20 meses de ser representante del PRD ante el Instituto Nacional Electoral (INE), Pablo Gómez Álvarez renunció ayer al cargo por, explicó, la falta de independencia política de la dirigente nacional Alejandra Barrales y porque su circunstancia obedece a un poder ajeno e incluso a los adversarios políticos del partido.

Puntualizó que su decisión no se debe al “hecho de haber sido infructuosamente propuesto para el cargo de presidente nacional, sino al insólito y funesto hecho de que políticos empoderados decidan quién debe ocupar la presidencia del partido. Todos sabemos que Alejandra Barrales fue señalada por el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, como la persona que debía ocupar el cargo de presidenta”.

Imposición

El político, de amplia trayectoria en la izquierda, destacó que la elección de Barrales no fue libre, sino una imposición desde fuera del partido; fue una decisión de carácter gubernamental, un método priísta por excelencia.

A los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) les recordó que el PRD ha venido perdiendo independencia política debido a los oscuros acuerdos que sus grupos internos hacen por su cuenta con políticos poderosos. Ese nefasto proceso ha conducido a un punto en que la presidencia del partido está ubicada fuera de éste. Espero hagan algo por eliminar ese fenómeno nocivo para el PRD, la izquierda y el país.

En su renuncia –dirigida a la presidenta nacional y al CEN– asentó que no podría representar a la presidencia nacional del partido ni acompañarla en acciones decididas desde fuera, al margen o en contra del PRD, ya que será inevitable que en el ejercicio cotidiano de la presidencia del partido se asuman decisiones que impacten en los muchos asuntos que se ventilan también cotidianamente en el INE, en los organismos locales electorales, así como en los tribunales.

Aclaró que la representación ante el INE no corresponde a una instancia de gobierno, sino a un partido de izquierda que debiera ser independiente de todos los gobiernos, aun de aquellos que se conformaron gracias al apoyo electoral del PRD.

Agradeció la confianza que le tuvieron en su desempeño ante el INE, y el apoyo que le brindaron Agustín Basave, ex dirigente del partido, y Beatriz Mojica, secretaria general, para la publicación del Libro negro, en el que realiza un balance del proceso electoral de 2015 y presenta, según asentó, una documentada critica militante y democrática de las instituciones electorales del país.