Fue un comando del Cártel del Noreste con 25 camionetas y aproximadamente 150 sicarios el que irrumpió en la ciudad aquella mañana del sábado 30 de noviembre de 2019. Foto: Tomada de Internet
Fue un comando del Cártel del Noreste con 25 camionetas y aproximadamente 150 sicarios el que irrumpió en la ciudad aquella mañana del sábado 30 de noviembre de 2019

Fue el sábado 30 de noviembre de 2019, alrededor de las 11:45 de la mañana cuando se regirtró una balacera entre presuntos miembros del crimen organizado y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el municipio de Villa Unión.

A pesar de que el acontecimiento fue hace un año, los habitantes continúan con la incertidumbre y el temor de que un hecho similar vuelva a ocurrir.

Fue un comando del Cártel del Noreste con 25 camionetas y aproximadamente 150 sicarios el que irrumpió en la ciudad aquella mañana, y enfrentaron a 550 elementos de seguridad de los tres órdenes de gobierno, así como tres helicópteros, uno de ellos artillado.

También fueron aseguradas 21 armas largas calibre .223, seis Barret calibre .50, diverso equipo táctico, como cascos y chalecos, cargadores, ponchallantas y cartuchos hábiles.

La Secretaría de Seguridad Pública de Coahuila informó que susmaron 23 personas fallecidas luego de las balaceras.

De igual forma las autoridades indicaron se detuvo a 10 delincuentes , en tanto que durante el operativo implementado por la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado fueron rescatados tres menores y dos adultos que habían sido privados de su libertad.

Además, seis elementos de seguridad resutaron heridos, cuya vida no corría en peligro, y fueron asegurados 18 vehículos a los delincuentes, así como cuatro automóviles que habían sido robados y que fueron recuperados.
 
Luego de un censo realizado por autoridades estatales, se dio a conocer que al menos 80 viviendas registraron daños a causa de las balas en el fuego cruzado.

El recorrido del censo, fue aplicado sobre las calles que atravesó la persecución de los sicarios, desembocando por las calles de Hidalgo, Matamoros y Cuahutémoc, por donde se ubican las 80 viviendas y además comercios.