Foto: Omar Saucedo
“Usuarias del transporte público vivimos con miedo”, escribieron sobre el adoquín del lugar, elegido por ser uno de los espacios con mayor atención por la actual administración

Saltillo, Coahuila.- Con el propósito de visibilizar el acoso sexual que se vive en transporte público, feministas de Saltillo junto a Diana Infante, autora del estudio que lo evidencia, publicado en una revista internacional, plasmaron un mural en el Mirador para llamar la atención de autoridades y exigir la seguridad de sus usuarias.

“Usuarias del transporte público vivimos con miedo”, escribieron sobre el adoquín del lugar, elegido por ser uno de los espacios con mayor atención por la actual administración, expresó Diana Infante.

Quien señaló que aunque el Instituto de Movilidad y Transporte ha declarado que los abusos dentro de las rutas, son casos aislados o que no representan la experiencia de todas las usuarias, la voz de las mujeres dice lo contrario.

“Queremos que se reconozca la existencia del programa sin excusas políticas, ni corrupción u omisión, existe un problema de acoso sexual en el sistema del transporte público y debe ser atendido, tiene la responsabilidad de ofrecer que estos espacios sean seguros, pues es un derecho de movilidad”, manifestó Infante.

Foto: Omar Saucedo

Estoy feliz de haber realizado este estudio y haya sido publicado en una revista de talla internacional pero es necesario llevar esto a otro nivel, llevarlo al diálogo entre las mujeres, agregó, creo que aún es un secreto a voces, pero es un abuso que se enfrenta a diario a bordo de un camión, explicó la autora.

Pero los espacios públicos, reiteró, no pueden ser lugares diseñados o donde se permita la violencia de género, donde se cometan abusos o nos sexualicen todos los días, pues quien no tenga la posibilidad de cambiar su forma de trasladarse, simplemente seguirá siendo violenta.

“Es necesario que las autoridades tomen un rol activo, que se implementen políticas públicas articuladas, y no me refieren a la capacitación de choferes, porque no representan un punto de ayuda que lo erradique, sino algo integral, porque tal está que las usuarias siguen con miedo”, agregó la autora.