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Luego de que le fuera negado un permiso para viajar a México, el juez le concedió dos permisos al actor mexicano

Tal parece que el sol está saliendo para Pablo Lyle, y es que después de que fuera acusado de homicidio involuntario al agredir al cubano Juan Ricardo Hernández durante un pleito vial, el actor mexicano ha pasado por momentos difíciles que según una revista informó, lo llevaron a pensar en el suicido.

Sin embargo, durante una entrevista con Ventaneando los abogados de Lyle informaron que el juez accedió a dos peticiones que se hicieron en una reciente audiencia en Miami.

 

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Una de las peticiones su defensa hizo fue que su defendido tuviera la oportunidad de asistir a misas, requerimiento que le fue concedido por el magistrado.

De igual forma, se le concedió la oportunidad de tener horarios más flexibles para que pueda visitar a sus familiares en Miami. Cabe señalar que anteriormente se le negó a Pablo Lyle poder regresar a México para trabajar y estar con sus familiares.

 

Como recordarán el 1 de mayo Pablo Lyle se presentó frente al juez Alan Fine para que se le leyeran los nuevos cargos, que pasaron de agresión a homicidio involuntario. Basado en las pruebas presentadas por todas las partes y el informe del fiscal, el juez decidió darle al actor de las dos penas que se habían hablado (homicidio involuntario u homicidio en segundo grado), la más leve y la que le permitiría a sus abogados pelear que se le baje la fianza que sigue siendo de 50 mil dólares, y los años en cárcel.

 

Pablo Lyle tiene que seguir viviendo en Miami, con arresto domiciliario en el departamento de su cuñado, y monitoreado mediante un grillete electrónico o GPS.

Según la ley, por homicidio involuntario, podría recibir una pena de hasta 15 años de cárcel o someterse a un programa de probatoria o arresto domiciliario, como el que tiene en este momento.