El país estadounidense se convirtió en el nuevo epicentro mundial de la pandemia con un total de 5 mil 100 muertes hasta el momento. Foto: Tomada de Internet
En 2 meses, el país norteamericano se ha convertido en el país con más contagios por COVID-19 en el mundo
Dos meses después de que Estados Unidos confirmara su primer caso de coronavirus (COVID-19), hoy en día de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins se ha convertido en el país con más casos positivos en el mundo, superando incluso a Italia, España y China.
 
Pese a que el presidente Donald Trump señaló que tras la detección del primer infectado la situación estaba completamente controlada, tiempo después los números evidenciaron una realidad totalmente diferente.
 
“El riesgo para los estadounidenses sigue siendo muy bajo. Cuando tienes 15 personas, en un par de días va a bajar y acercarse a cero. Es muy buen trabajo el que hemos hecho”, fue el mensaje de tranquilidad que emitiera el mandatario el pasado 26 de enero.
 
Sin embargo, bastó solo un mes y medio de aquella declaración para que el país estadounidense se convirtiera en el nuevo epicentro mundial de la pandemia con un total de 5 mil 100 muertes hasta el momento, superando ampliamente a los decesos de China, país al que fue atribuido el origen del virus.

El número de muertes por coronavirus en EU ha alcanzado un nuevo récord, con más de mil fallecidos en un solo día. La cifra asciende conforme aumentan los casos en el país norteamericano, que ya registra 215 mil 417 personas infectadas

Los estados de Nueva York, California y Washington son los más afectados. La curva de crecimiento en Nueva York es la más alta de cualquier región, incluidas Hubei (China) y Lombardía (Italia).

Varios hospitales neoyorquinos se declaran abrumados por los crecientes casos de covid-19 y un 40 % de la población del país está bajo cuarentena.

¿Cuáles son las razones por las que Estados Unidos se ha convertido en el nuevo centro de la epidemia?

La primera medida oficial para hacerle frente a la infección fue decretada hasta el 2 de febrero, cuando el gobierno comunicó la prohibición de entrada a los Estados Unidos de extranjeros que hubieran visitado China en los últimos 14 días; sin embargo, para los expertos dicha decisión tuvo que ser acompañada de otras medidas para preparar al país.
 
“Costó mucho tiempo que los líderes políticos y los funcionarios a nivel federal se dieran cuenta de que este era un problema grave que tenían que gestionar”, explicó Jeremy Youde, especialista en políticas globales de salud y decano de la Escuela de Humanidades de la Universidad de Minnesota Duruh.
 
Un mes después, el 12 de marzo Trump suspendió todos los viajes provenientes de Europa e incluso los intercambios comerciales, pero dicha medida tuvo que ser corregida y aplicada únicamente a extranjeros no residentes.
 
Estos cambios de decisión generaron gran confusión entre sus habitantes debido a su tendencia a minimizar el riesgo para el país y las constantes contradicciones a la información emitida por otros miembros de su equipo e incluso por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
“Cuando tienes este tipo de inconsistencia y declaraciones poniendo en duda a autoridades o la experiencia de la comunidad científica, es difícil para quienes, como nosotros, somos gente normal, saber a quién escuchar. No sabemos qué deberíamos hacer. ¿Debería ir al supermercado o no? ¿Debería ir a ver a mi madre de avanzada edad o debería dejar el viaje para otro momento?”, añade Youde.

Además de la falta de liderazgo claro, uno de los grandes fallos del país norteamericano es el fracaso del sistema inicial para la detección de nuevos casos de COVID-19.

“Gran parte de la culpa de la situación se debe al retraso en las pruebas en Estados Unidos. Estábamos al margen, viendo cómo la pandemia se desarrollaba, sin capacidad para hacer tests e identificar casos antes. Y eso resultó en la propagación masiva de COVID-19 por todo Estados Unidos”, reveló Thomas Tsai, cirujano e investigador de políticas de salud en Harvard.
 
De acuerdo con los especialistas las pruebas defectuosas que más tarde tuvieron que ser cambiadas, así como el acceso limitado a los tests, son los principales problemas que ocasionaron el avance de la enfermedad.
 
Con información de BBC y Semana