Abandonados. Los productores ganaderos se quejan del nulo apoyo que han recibido a pesar de la difícil situación por la que atraviesan.
A diferencia de la crisis que viven los ganaderos del Sureste coahuilense, en la Región Centro se han visto beneficiados por las lluvias

La sequía que afecta al 60 por ciento del territorio de Coahuila está castigando con mayor dureza a los productores ganaderos de la Región Sureste, donde hay ejidatarios que han preferido malbaratar vacas antes de que se mueran por la falta de agua y alimento.

La escasez de lluvia y comida también impacta en la reproducción de los animales, por lo que ganaderos estiman que bajará la producción de becerros, problema que agudizará la crisis del sector, sobre todo ante la falta de apoyos federales y estales.

“Hay lugares donde no ha llovido nada en 2019 y 2020, y ya se empieza a poner difícil… Una de las regiones más afectadas es el Sureste; de Castaños para abajo es lo peor del Estado”, señaló Joaquín Arizpe Dávila, presidente de la Unión Ganadera Regional de Coahuila (UGRC).

De acuerdo con el Monitor de Sequía en México de la Conagua, el Sureste y La Laguna de Coahuila se encuentran con una “sequía moderada”, pero hay otras zonas del centro y norte del Estado con un nivel menos intenso de sequía e incluso lugares sin problemas por falta de lluvia.

La mayor parte de la ganadería que se practica en Coahuila se realiza a través de agostaderos; es decir, que el ganado está libre en el pasto, por eso se depende de la lluvia: si no hay precipitación, el ganado no come, no engorda y no se reproduce.

Ante la crisis, algunos ganaderos han comentado que hay ejidatarios en Ramos Arizpe muy afectados que han tenido que vender sus reces a 10 pesos el kilo en pie; cuando normalmente se vende en 22 pesos, pero prefieren vender barato a que se les mueran.

El problema no es solo que los productores de ganado tengan que reducir su hato malbaratando animales para mantener su negocio y que los precios bajen, sino que también cae la producción de becerros.

“Definitivamente va a bajar la producción de animales: si no llueve y no hay comida, las vacas no se preñan, por ende, no van a tener becerros. Ese efecto lo vamos a ver este año”, explicó Arizpe Dávila.

Y señaló que “tampoco hay ningún apoyo por el lado del Gobierno federal y de nadie, no ha habido apoyos por ningún lado y sí le pegan al ganadero, a la producción y a todos”.

REGIÓN CENTRO, LLUVIA Y PRODUCCIÓN

A diferencia de la crisis que viven los ganaderos del Sureste coahuilense, en la Región Centro se han visto beneficiados por las lluvias.

“Sí hemos notado que han habido muchas más lluvias en años anteriores. Normalmente llueve entre 10 y 12 pulgadas al año; ahorita ya las tenemos”, comentó Antonio Neira, productor ganadero, miembro de la Asociación Ganadera de Monclova.

Para esta región de la entidad ha sido un año excepcional, pues el año pasado fue difícil ya que pasaron una larga temporada sin lluvias. Por eso comprende la crisis que ahora están viviendo en el Sureste de Coahuila, pues “lo que vale de tu ganado es el peso, si mi ganado pesa menos, mejor lo vendo a lo que me paguen antes de que se me muera”, explicó.

Nazul Aramayo

1985. Reportero enfocado en temas de movilidad, medio ambiente, historias de vida, cultura popular, música, literatura. Autor de los libros “Cantinas que merecen ser amadas y personas que no” (Producciones El Salario del Miedo: 2019), “La Monalilia y sus estrellas colombianas” (FETA: 2017) y “Eros díler” (Jus: 2012). Ha sido ganador del Premio Estatal de Periodismo Coahuila 2017 y 2018, en los géneros de Crónica y Mejor Trabajo de Periodismo Cultural respectivamente. Ganador del XXIX Concurso Literario Nacional “Magdalena Mondragón” en el género de cuento. Ha sido becario del PECDA y FONCA.