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Son las mujeres quienes más practican la prevención

Aunque en la actualidad el cáncer no necesariamente es mortal, los saltillenses relacionan esa palabra con fatalidad.

Una encuesta realizada por VANGUARDIA revela que el 40 por ciento de los saltillenses ha tenido o tiene algún familiar que padece o padeció la enfermedad, y es por lo que le preocupa que en un futuro vaya a padecerlo.

Es el cáncer de estómago el que más mencionaron los entrevistados por el que padeció su familiar, seguido del de pulmón, de próstata y de mama, en ese orden, aunque el más temido es este último y por el que las mujeres acuden con regularidad a chequeos médicos.

En su opinión, los encuestados afirman que las explortaciones o acciones de prevención se deben iniciar a partir de los 30 años en varones y 27 en mujeres.

Lo que más sorprende es que el 48 por ciento de los varones entrevistados reveló que sí ha acudido a realizarse el tacto rectal, para descartar el cáncer de próstata.

Asimismo, afirman que los malos hábitos alimenticios y la genética son las principales causas para desarrollar la enfermedad.

 

DORMIR MAL, UNA DE LAS CAUSAS

El trabajo, la casa, los hijos y los nuevos estilos de vida provocan que no haya un sueño reparador que afecta el sistema inmunológico y propicia enfermedades como el cáncer de mama
Actualmente la mayoría de las mujeres duerma menos de ocho horas, lo que reduce el tiempo que necesita el organismo para reparar sus distintas funciones.

El trabajo, el cuidado de la casa, la responsabilidad de los hijos y nuevos estilos de vida provocan que no haya un sueño reparador que “afecta el sistema inmunológico y propicia la aparición de enfermedades, entre ellas el cáncer de mama”, advirtió Reyes Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño (IMMIS).

En este mes de la concientización del cáncer de mama, Reyes Haro indicó que en promedio las mujeres en edad adulta y reproductiva duermen alrededor de seis horas, menos de lo que requiere el organismo.

El director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del sueño detalló que existen cuatro etapas del sueño (dos ligeras y dos profundas), en la tercera etapa se da la restauración física y al dormir poco se reduce esta función del organismo, ocasionando inflamación celular y enfermedades crónicas.

La tercera y cuarta fase del sueño son la etapa de la restauración donde se fortalece el sistema inmunológico, el cerebro se restaura y se logra un equilibrio emocional.

“El desequilibrio en el ciclo circadiano, que es el tiempo de reparación de nuestras células durante el sueño afecta al sistema inmunológico encargado de la destrucción de las células malignas, entre ellas las del cáncer, por lo tanto, si no se completa el ciclo, las células malignas se desarrollan libremente”, subrayó.