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En la sala 9 del Centro de Justicia Penal, un tribunal de juicio oral de Saltillo reanudó la audiencia de juicio contra Jesús “N”, quien es acusado de feminicidio, violación impropia y violencia familiar contra una menor de dos años hace poco más de un año

En la sala 9 del Centro de Justicia Penal, un tribunal de juicio oral de Saltillo, reanudó la audiencia de juicio contra Jesús “N”, quien es acusado de feminicidio, violación impropia y violencia familiar contra una menor de dos años hace poco más de un año.

En esta segunda etapa del juicio, fueron llamados siete testigos citados por la Fiscalía General del Estado para comparecer ante los jueces, al igual que se presentaron más de 100 fotografías en las que se documentaron las agresiones que sufrió la menor Estéfani, mismas que minutos después le causaron la muerte. 

Llamados a comparecer, los policías investigadores, elementos de Fuerza Coahuila y paramédicos, recordaron cos hechos fueron registrados el 10 de agosto del 2018, cuando a raíz de un llamado de los vecinos al 911, acudieron a un llamado en la calle Rafael Aguilar de la colonia Pueblo Insurgentes luego de que un grupo de vecinos intentara linchar a Jesús Rosales por lo ocurrido.

Después de acordonar el área, en sus respectivas facultades las autoridades reportaron que la menor ya no contaba con signos vitales, así como atendieron a la madre y a su otro hijo menor quienes también fueron víctimas de golpes a raíz de una discusión que se presentó en el seno familiar mientras el acusado permanecía en aparente estado de ebriedad.

De acuerdo con la relatoría, la Agencia de Investigación Criminal de la FGE arribó minutos más tarde, donde declararon defunción de la menor y la pusieron en manos de la médico legista quien comprobó que en las últimas 24 horas, la menor fallecida había sido también víctima de violación.

En las declaraciones que ha dado la madre de la menor y ex pareja del acusado durante este proceso, narró ante el juez el círculo de violencia en el que había vivido durante los últimos meses en el hogar donde vivía con el acusado, donde permanecía inducida a las drogas, y bajo una especie de rapto.

“Si salía tenía que hacerlo únicamente con uno de mis hijos. Esa era la condición para salir porque entonces así estaba obligada a regresar”, expresó en su comparecencia. 

Hasta estos momentos, el tribunal ha revisado toda la documentación, los informes policiales homologados y las declaraciones presenciales de los testigos, y será este miércoles cuando escuchen a la última persona convocada, y posteriormente emitan una sentencia por los delitos con los que el acusado podría alcanzar hasta 60 de cárcel según el código Penal del Estado.