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El Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) consideró que “la mayoría de los jóvenes que no estudian y no trabajan son mujeres que ya laboran, aunque no de manera remunerada: muchas de ellas cuidan niños, a otros familiares, enfermos o adultos mayores”

Ciudad de México. La desigualdad de género no está debidamente atendida en los lineamientos publicados en el Diario Oficial de la Federación del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, dirigido a la población de entre 18 y 29 años que no estudia y no trabaja, advirtió el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

En un análisis, consideró que “la mayoría de los jóvenes que no estudian y no trabajan son mujeres que ya laboran, aunque no de manera remunerada: muchas de ellas cuidan niños, a otros familiares, enfermos o adultos mayores”.

Este programa tiene potencial para atender el problema que enfrentan los jóvenes que no estudian y que no trabajan, así como las múltiples afectaciones que se derivan de esa situación.

Se debe considerar el impulso de la inclusión social en el trabajo en los ámbitos rural, alta marginación, mayores de 45 años y personas con discapacidad. Pero con estos lineamientos no se resuelve el problema de exclusión laboral y falta de ingresos de las mujeres que no estudian y no trabajan y tienen hijos, las cuales representan casi un 20 por ciento de las mujeres entre 19 y 24 años, indicó.

El CEEY afirmó que una oportunidad para atender esta limitación hubiese sido incluir en los Lineamientos, entre los derechos de los becarios y en adición al seguro médico, la posibilidad de que las mujeres con niños pequeños en el grupo de referencia utilizaran las guarderías del IMSS o de otras instituciones para poder participar activamente en el Programa.

Otro hueco en los Lineamientos “Jóvenes Construyendo el Futuro”, es que mantienen como requisito de participación que él o la joven no se encuentre trabajando. El centro había sugerido no restringir el acceso de aquellos jóvenes que trabajan. Porque se brinda oportunidad de salir de empleos precarios para tener acceso a capacitación y así a mejores trabajos; y en caso de jóvenes con empleos informales, es difícil que puedan probar su condición laboral.