Mya Thwet Thwet Khine que recibió un disparo por parte de la policía en la cabeza la semana pasada durante una protesta contra el golpe de Estado militar en Myanmar falleció hoy a dos días de cumplir 20 años.

Una joven que recibió un disparo de la policía en la cabeza la semana pasada durante una protesta contra el golpe de Estado militar en Myanmar falleció hoy, dijo su familia.

Esta es la primera muerte confirmada entre los manifestantes que se han enfrentado a las fuerzas de seguridad desde que la junta militar tomó el poder el 1 de febrero, derrocando a los líderes electos del país e impidiendo la formación del Parlamento.

Mya Thwet Thwet Khine fue baleada durante una manifestación en la capital, Naipyidó, el 9 de febrero, dos días antes de su 20mo cumpleaños. El video del tiroteo muestra como, mientras se protegía de los cañones de agua, cae de pronto al piso luego de que una bala perforase el casco de motocicleta que llevaba. Estaba ingresada en un hospital con soporte vital y los médicos dijeron que no había posibilidad de recuperación.

Hablando desde la morgue del hospital, su hermana pidió a la gente que no abandone su lucha para restaurar la democracia.

Por favor, participen y sigan luchando hasta que logremos nuestro objetivo", dijo Mya Thatoe Nwe, añadiendo que el funeral se celebrará el domingo.

Los manifestantes han venerado a Mya Thwet Thwet Khine como a una heroína y la homenajearon durante las movilizaciones de principios de semana. Es probable que la noticia de su muerte avive los ánimos en el movimiento de protesta, marcado por la desobediencia civil no violenta.

Un vocero de la junta militar no negó que las fuerzas de seguridad efectuaron el disparo, pero durante una conferencia de prensa esta semana apuntó que la joven formaba parte de una multitud que arrojó piedras a la policía y que el caso estaba siendo investigado. No hubo reportes independientes sobre su participación en actos violentos.

Human Rights Watch acusó a la policía de Naipyidó de tener “sangre en las manos”.

El agente que apretó el gatillo debe ser investigado, arrestado, juzgado con todo el alcance de la ley", señaló Phil Robertson, subdirector para Asia del grupo de defensa de los derechos humanos con sede en Nueva York. “Esta es la única forma de honrar la memoria de esta valiente joven”.

Las movilizaciones continuaron el viernes en Yangón, la mayor ciudad del país, y en otras zonas.

Por el momento, las fuerzas de seguridad se han mostrado relativamente moderadas en su respuesta a los manifestantes en Yangón, pero parecían estar endureciendo su postura en zonas con menos cobertura mediática.

Por segundo día, la policía empleó la fuerza para detener a manifestantes en Myitkyina, la capital de la remota región norteña de Kachin. La minoría étnica kachin lleva años enfrentada con el gobierno central y durante décadas ha habido una lucha armada intermitente con el ejército.

El jueves en la noche, varias personas sufrieron heridas por balas de goma cuando la policía realizó cateos nocturnos en Dawei, una ciudad del suroeste, para tratar de detener a activistas, según reportaron medios locales. La ciudad registró masivas protestas pacíficas con negociaciones entre los participantes y las autoridades para evitar confrontaciones.

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La junta dijo que tomó el poder,  tras detener a la líder nacional, Aung San Suu Kyi, e impedir el inicio de la sesión parlamentaria, porque las elecciones del pasado noviembre estuvieron plagadas de irregularidades. El resultado de los comicios, en los que el partido de Suu Kyi ganó por una amplia mayoría, fue confirmado por la comisión electoral, que ha sido sustituida por el ejército. El nuevo gobierno dice que celebrará elecciones en un año.

Los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá impusieron sanciones a los militares y, junto a otras naciones, han pedido que se restituya el ejecutivo liderado por Suu Kyi.

El golpe de Estado fue un importante revés en la transición de Myanmar a la democracia tras 50 años de gobierno militar. Suu Kyi llegó al poder tras la victoria de la Liga Nacional para la Democracia en unas elecciones en 2015, pero los generales mantuvieron bastante poder en base a la constitución promulgada durante el régimen militar.