Estas mismas opiniones, textos y ensayos fueron publicados en el libro “Sopa de Wuhan” por la editorial ASPO que puedes encontrar de manera gratuita en línea. ESPECIAL
Hasta han augurado qué resultara de esta crisis, por lo que aquí te presentamos algunas de estas declaraciones

La reacción de los gobiernos y de la sociedad misma ante la crisis del coronavirus han delatado muchas dela fortalezas y debilidades de los sistemas políticos, económicos y sociales de la actualidad, lo que no ha pasado desapercibido ante algunos de los más importante pensadores contemporáneos.

Desde que la epidemia se convirtió en pandemia escritores y filósofos han compartido su opinión y hasta han augurado qué resultara de esta crisis, por lo que aquí te presentamos algunas de estas declaraciones.

Estas mismas opiniones, textos y ensayos fueron publicados en el libro “Sopa de Wuhan” por la editorial ASPO que puedes encontrar de manera gratuita en línea.

Judith Butler

La filósofa y feminista norteamericana señaló la desigualdad del capitalismo que esta crisis ha evidenciado, pues demuestra “la incapacidad de algunos estados o regiones para prepararse con anticipación (Estados Unidos es quizás el miembro más notorio de ese club), el refuerzo de las políticas nacionales y el cierre de las fronteras (a menudo acompañado de racismo temeroso) y la llegada de empresarios ansiosos por capitalizar el sufrimiento global, todos dan testimonio de la rapidez con la que la desigualdad radical, que incluye el nacionalismo, la supremacía blanca, la violencia contra las mujeres, las personas queer y trans, y la explotación capitalista encuentran formas de reproducir y fortalecer su poderes dentro de las zonas pandémicas”.

La autora recalca su punto al ejemplificar con el caso de los Estados Unidos cuando intentó comprar la vacuna que la compañía alemana Curevac está desarrollando financiada por el gobierno alemán, en una carrera por la supremacía que se aprovecha de esta crisis.

Giorgio Agamben

El filósofo italiano, en su rapidez de respuesta, emitió un juicio que pronto fue refutado por otros autores y por la realidad misma, al asegurar que el COVID-19 era “una simple gripe” y que la pandemia es una invención para controlar a las personas.

Jean-Luc Nancy, filósofo francés, lo refutó al señalar la amenaza del virus y al desacreditar su idea “conspiracionista” asegurando que “los gobiernos no son más que tristes ejecutores y desquitarse con ellos es más una maniobra de distracción que una reflexión política”.

Slavoj Zizek

Él también refutó a Agamben y además planteó la propuesta —que luego se viralizaría en redes— de que esta esta crisis está sacando el lado socialista de todos, con ejemplos de prácticas gubernamentales en las que se reparte dinero a los ciudadanos en apoyo por la crisis, afirmando que el virus dio un golpe mortal al capitalismo.

Además, señaló que “la actual expansión de la epidemia de coronavirus ha detonado las epidemias de virus ideológicos que estaban latentes en nuestras sociedades: noticias falsas, teorías conspirativas paranoicas y explosiones de racismo”.

Yuval Harari

Tanto el filósofo israelí como el coreano Byung Chul-han coincidieron en que lo que ha diferenciado a oriente de occidente en la rápida recuperación y control de la pandemia es su cultura autoritaria, lo cual influenciará sin duda este extremo del globo.

“Muchas medidas de emergencia a corto plazo se convertirán en un elemento vital. Esa es la naturaleza de las emergencias. Avanzan rápidamente los procesos históricos. Las decisiones que en tiempos normales podrían llevar años de deliberación se aprueban en cuestión de horas. Se ponen en servicio tecnologías inmaduras e incluso peligrosas”, escribió.