El arma utilizada para ultimar a los dos líderes sindicales fue robada a la fiscalía general local desde 2017; el presidente López Obrador ordena reforzar la presencia de la Guardia Nacional en ese estado
Foto: Tomada de Internet

Después de más de un mes de no saber de él, Elizabeth Menes, madre de Maximiliano “N”, quien el pasado miércoles disparó contra dos líderes sindicales en el zócalo de Cuernavaca, Morelos, volvió a verlo, detenido y en televisión.

“Fue impresionante verlo”, dijo la mujer, quien tras unos segundos frente a la pantalla revivió momentos de su vida al lado de su hijo, a quien, a pesar de la atención, del acompañamiento en la escuela, del deporte, de terapeutas y de otras actividades a los que lo orientaba, no pudo evitar que tomara el mal camino.

A los 22 años, Maximiliano no estudiaba ni trabajaba, se aficionó a las drogas y al dinero. Antes de irse por última vez de su casa, trabajó como policía privado de la empresa Vectra; el lugar al que estaba designado era una plaza comercial de Cuernavaca.

“Se fue porque no le gusta acatar reglas” y últimamente no sabía a qué se dedicaba y tampoco es casado, confiesa la madre.

De lo ocurrido en el zócalo de Cuernavaca, Elizabeth se dice consciente, pero también conocedora de un problema así, ya que su esposo, el padre de Maximiliano, fue asesinado hace 20 años.

“Estoy consciente de la situación, de lo grave en lo que está metido... yo ya estuve del otro lado… mataron a mi esposo y nadie hizo nada”, recuerda.

“Estoy en esa posición de entender a las familias: ya lo viví. De mi parte perdoné a la persona que lo hizo (asesinar a su esposo) y espero que esta gente algún día perdone a mi hijo”.

Con el fin de seguir apoyando a su hijo, para brindarle soporte legal y verlo, la mujer comenzó a visitar instancias como la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos y la Fiscalía General estatal.

“No pido que no lo encarcelen, porque tiene que pagar algo que hizo. Simplemente que no lo maltraten, que no le peguen. Ha recibido muchas amenazas en las redes sociales, yo también, de que le va a ir muy mal en la cárcel”.

En tanto, Roberto Castrejón, padre de Roberto, quien fue asesinado ayer, y de Rafael, quien se encuentra herido, consideró que Maximiliano no actuó solo.

Asimismo, el secretario de Gobierno de Morelos, Pablo Ojeda, dijo que el arma utilizada fue sustraída del cuarto de evidencias de la Fiscalía General del Estado desde noviembre de 2017.

Por la mañana , el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que Maximiliano, el joven que disparó en el zócalo de Cuernavaca, habría sido contratado por 5 mil pesos y señaló que buscarán reforzar la presencia de la Guardia Nacional en esa zona.

“¿Qué pasa en Morelos? Fíjense a lo que llegamos por abandonar a los jóvenes. ¿Qué hicieron? ¡Nada!, solo llamarles ninis”.

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, señaló que según el líder de la CTM, Carlos Aceves, ninguna de las personas que murieron ayer forma parte de la central obrera.

Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, urgió un cambio de estrategia en la seguridad y señaló que el gobierno está cegado “por el poder y la estupidez”, y que se pasó a uno de incapaces e ineptos.