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En el apartado de 'drogas socialmente aceptadas', encontramos una muy peculiar: los 'poppers' o 'rush', entre otros nombres que obtiene la peculiar droga perteneciente al grupo de las 'legal highs' (drogas y/o estimulantes legales)

En el mundo hay infinidad de maneras de alcanzar un estado de alteración y éxtasis sensorial por medio de un sinfín de drogas; algunas suelen ser más fuertes y con un efecto destructivo a nivel neuronal a mediano y largo plazo, sin embargo, existen otras drogas consideradas más 'nobles' y menos dañinas, que se utilizan incluso con la plena aceptación de la sociedad, sin hacer tanto ruido entre los recovecos morales y conservadores de la población mundial.

Algunas sustancias adictivas pasan desapercibidas por mil razones que si ahondáramos en ellas, no terminaríamos en esta nota. Desde el tabaco, los refrescos de cola, el azúcar, el café, etc, han dañado la salud de los consumidores que se aventuran a probarlos en exceso, produciendo desde problemas de salud como: obesidad, cánceres, problemas renales, cardiacos, entre muchos otros.

En el apartado de 'drogas socialmente aceptadas', encontramos una muy peculiar: los 'poppers' o 'rush', entre otros nombres que obtiene la peculiar droga perteneciente al grupo de las 'legal highs' (drogas y/o estimulantes legales).

 

¿QUÉ SON LOS 'POPPERS'?

La primera encarnación de la droga, el nitrito de amilo, fue sintetizada por el químico francés Antoine Jerome Balard para tratar la angina.

El producto era envasado en ampolletas que se rompían, produciendo un chasquido o "pop", para ser inhalado. De ahí el sobrenombre "poppers".

El auge del nitrito de amilo ocurrió en la era del disco, en los años 70 y, luego, en la escena de las fiestas "rave" de los 80 y 90 muy influenciadas por la comunidad gay.

Actualmente, en la mayoría de los países a nivel mundial, incluyendo México, la comercialización de los 'poppers' no tiene restricción legal alguna; se ha vuelto muy sencillo comprarlos a través de redes sociales, así como también en establecimientos de venta de artículos para adultos denominados 'sex shop'. El precio del pequeño frasco oscila entre los $250 y $500 pesos, y su duración depende del uso que se les dé.

 

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EFECTOS

Se trata de líquidos incoloros que tienen un olor fuerte y peculiar, su inhalación tiene efectos en el aumento de la libido y el placer sexual; además, provocan que los músculos del ano y la vagina se relajen y que desaparezca la sensación de dolor durante la penetración, por lo que comúnmente son utilizados durante encuentros sexuales heterosexuales, pero aún más por hombres homosexuales.

Inicialmente fue usado como vasodilatador inhalado para aliviar la angina de pecho, los efectos se producen muy rápido, y su duración es muy breve. La inhalación de nitritos relaja los músculos lisos. Los músculos que rodean los vasos sanguíneos son lisos y al relajarse provocan la dilatación de estos vasos, bajando la presión arterial y aumentando el ritmo cardiaco, esto produce una sensación de calor y de euforia, que dura generalmente de dos a cinco minutos.

No está claro si tiene un efecto directo sobre el cerebro.

Teniendo en cuenta que el esfínter del ano y la vagina son músculos lisos y estos sufren dilatación por el químico, su empleo es muy común durante el acto sexual para facilitar la penetración. Además, incrementa la excitación y las sensaciones producidas durante la relación sexual. Aunque hay testimonios de que tanto los hombres como las mujeres pueden experimentar placer por la inhalación de popper, la sensación producida no es del mismo nivel ni es placentera para todo el mundo.

Cabe reiterar que, a pesar de ser una droga legal, mayormente consumida por la comunidad LGBT+, no es exclusiva de ella, ya que según estudios en todo el mundo, las personas heterosexuales también tienen un importante porcentaje de uso de la sustancia, de forma recreativa en sus encuentros sexuales.

Según expertos, aún no se ha determinado si los 'poppers' producen a largo plazo algún efecto negativo considerable, a ello obedece el hecho de que aún la oferta-demanda continúe hasta nuestros días, sin supervisión por parte de las autoridades, al menos, en nuestro país.
No obstante, es importante señalar que, como se dice coloquialmente "todo en exceso hace daño", los 'poppers' no son la excepción y deben considerarse responsablemente por sus usuarios, ya que el uso desmedido, sin duda provoca náuseas, vómito, dolor de cabeza, entre otros efectos secundarios que más conviene evitar.