Requisito. Antes de ingresar al visitante se le toma la temperatura. HÉCTOR GARCÍA
Regresa Museo del Desierto a la actividad bajo estrictas medidas de seguridad

El Museo del Desierto (Mude) abrió ayer sus puertas después de tres meses de haber permanecido cerrado por la contingencia sanitaria. Con la reactivación de actividades y servicios, el recinto cultural opera con estrictas medidas de salud para proteger a las familias que asistan y pasen un momento de esparcimiento, aprendizaje y reflexión.

La recomendación de las autoridades fue que a partir del 15 de junio reanudaran sus actividades con un aforo máximo del 50 por ciento, el Mude recibirá solo al 30 por ciento de usuarios al día, con un horario de 10:00 a 18:00 horas de lunes a domingo.

“Hoy han ingresado familias, estamos haciendo un ingreso escalonado, y eso es bien importante para que las familias lleguen y se sientan. Nosotros estamos abriendo a un 30 por ciento de la capacidad del museo y queremos recibir entre 480 y cuando mucho mil 128 visitantes”, explicó la directora de Divulgación Científica del Mude, Claudia Luna Fuentes.

Las medidas que implementó el museo, bajo los lineamientos del Gobierno del Estado de Coahuila, son que solo se permite el ingreso a los usuarios que traigan cubrebocas y pasen el filtro sanitario donde toman la temperatura, en caso de registrar 37.5 grados centígrados o más se reporta al Sistema de Emergencias 9-1-1.

El Mude cuenta con un túnel sanitizante, gel antibacterial en el primer filtro y en diversos puntos dentro del recinto. Además, para garantizar la limpieza, el personal desinfecta las áreas cada hora.

Y para evitar aglomeración de personas, la entrada se realiza de manera escalonada cada 15 minutos por familia. También los visitantes pueden agendar visitas guiadas. No se impide el ingreso a niños o adultos mayores.

En el piso hay marcas de huellas de color café y verde para marcar la sana distancia de 1.5 metros y el sentido del recorrido.

Luna Fuentes resaltó que todas las áreas del museo se encuentran abiertas al público, tanto las exposiciones como el Museo Viviente, pero hay algunas restricciones de uso, como los tableros interactivos que está prohibido tocar.

Nazul Aramayo

1985. Reportero enfocado en temas de movilidad, medio ambiente, historias de vida, cultura popular, música, literatura. Autor de los libros “Cantinas que merecen ser amadas y personas que no” (Producciones El Salario del Miedo: 2019), “La Monalilia y sus estrellas colombianas” (FETA: 2017) y “Eros díler” (Jus: 2012). Ha sido ganador del Premio Estatal de Periodismo Coahuila 2017 y 2018, en los géneros de Crónica y Mejor Trabajo de Periodismo Cultural respectivamente. Ganador del XXIX Concurso Literario Nacional “Magdalena Mondragón” en el género de cuento. Ha sido becario del PECDA y FONCA.